Verde ausente: hay varias calles sin árboles

 Verde ausente: hay varias calles sin árboles
Vecinos piden que la campaña de forestación no solo se enfoque en el centro y en el cerro San Bernardo. Desde la Municipalidad aseguran que se reforzará la plantación en los nuevos barrios. Denuncian vandalismo.

Airton va hacia un lado y hacia otro. Con sus “pataditas” evita que la pelota caiga durante varios segundos. Sus amigos, de Finca Valdivia, lo alientan. Aunque el verano ya dice adiós, ayer el sol era intenso. En una esquina, solo estaban ellos, ni siquiera árboles se visualizaba. Si la mirada se apuntaba a la cuadra del norte o a la del sur era igual. No había troncos ni hojas.

Los chicos aseguraron que no solo utilizan gorras por una moda urbana, sino para protegerse del sol. En la cuadra las sombras escasean.

Dos jóvenes Testigos de Jehová, que van casa por casa para transmitir su mensaje, admiten que en la zona sudeste faltan árboles. No solo se conforman con llevar sombreros, sino que cargan sombrillas.

Eran las 16.30 y aún les quedaban algunos hogares para visitar en barrio El Círculo. “Ya estamos acostumbradas, pero sería bueno que pongan más árboles, no solo por la sombra, sino porque el barrio quedaría más lindo”, coincidieron.

En la avenida principal de El Círculo, a dos cuadras de la ruta provincial 26, la visibilidad disminuye por unos segundos. De la polvareda, de repente aparece un vecino que ya ni reniega por lo que padece.

Baja la tierra en suspensión y solo se observan postes, árboles y yuyos a lo lejos. Por esa cuadra el arbolado público tiene ausente. Algunos vecinos dicen que no hubo una campaña de forestación y otros lamentan que los actos de vandalismo tiren abajo los que plantaron las familias.

Piden una campaña

Marta sale de su casa de Finca Valdivia. Se acera a un sector de la vereda y muestra su joven árbol pezuña de vaca. “Lo cuido para que siga creciendo. No hay que sacarle la mirada porque hay gente que no tiene drama en quebrarlo o lastimarlo”. Su vecina, Simona, agrega: “Yo vivo a dos cuadras, y nadie fue a poner ni una semilla”.

Seis y media de la tarde. Las veredas y calles se poblaban de niños y niñas, con delantal blanco, que salieron de la escuela rumbo a sus casas. El sol se volvía más ameno. Sin embargo, algunas madres trataban de tener sombra, a la altura de la frente, con un cuaderno o carpeta.

En barrio Primera Junta, Mabel también lamenta que en la zona haya pocos árboles. Al frente de su casa existe un solo ejemplar. En contrapartida, a menos de un medio kilómetro, en barrio Solidaridad, el arbolado se expande a través de varias especies.

Los vecinos de la zona sudeste proponen que el vivero municipal realice una campaña de forestación. “No solo se debe concentrar en el cerro San Bernardo, en el centro o Tres Cerritos. Nosotros formamos parte de esta ciudad”, remarcó una residente de Finca Valdivia.

Para disponer de un aire de mejor calidad en las ciudades, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un árbol por cada tres habitantes. El arbolado proporciona un abanico de beneficios ya que absorbe el dióxido de carbono y cambia el oxígeno; modera los efectos de los rayos solares; forma un “nido” para los animales y da un valor agregado al patrimonio urbano. En la capital salteña aún no se sabe si se cumplen los parámetros internacionales, ya que el censo sigue sin dar a conocer los resultados definitivos.

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