Tras la derrota de su sector en las internas abiertas del domingo pasado, el senador nacional Arturo Vera responsabilizó por lo sucedido a “lo nefasto de las leyes del justicialismo”
“Concretamente, el domingo 14 en la interna abierta y en virtud de la legislación vigente votada exclusivamente por las mayorías justicialistas, en Federal el peronismo en general concurrió a las urnas y votó a sus candidatos a presidente, diputados nacionales, gobernador, diputados provinciales y senador departamental, no teniendo que votar a sus candidatos a intendente por tenerlos ya elegidos y a quienes recién tendrán que respaldarlos en la general del 23 de octubre. Esta circunstancia hizo que esos electores, en su gran mayoría, dispusieran libremente y por estar habilitados en la ley, de su voto a intendente, decidiendo sin duda por instrucción de su dirigencia colocar con su voto la boleta del precandidato radical Felipe Torres, razón que lo convirtió en ganador de la interna radical”, expuso.
Vera aclaró que “este voto del justicialismo en favor de uno de los precandidatos de la interna radical, se convirtió en una maniobra para perjudicar al partido, favoreciendo a un candidato presuntamente que consideraron más débil, con quién el peronismo competirá en la elección del 23 de octubre”. El presidente del Comité local de la UCR afirmó que “esos tres mil o más votos justicialistas que depositaron en la urna el voto cortado para intendente en favor de uno de los candidatos del radicalismo, como es natural, en la elección del 23 de octubre, votarán a sus candidatos”.
El senador dijo además que “no se trató de un voto espontáneo y honrado a favor de un candidato radical, pues esta fue una interna, sino por el contrario la expresión de una maniobra que llegó armada a los cuartos oscuros pues los cortes no se hicieron allí por lo que a su vez alguien hizo entrega de esas miles de boletas, decidiendo por un lado afectar la fortaleza y estabilidad interna de la UCR, creándole un grave problema al ponerle el candidato por izquierda, mediante un voto ajeno que en octubre no lo tendrá el radicalismo, y quizá evaluando que así mejoraban la competencia de verdad que tendrán con el radicalismo en las generales del 23 de octubre”.
“La maniobra aludida no debe confundirse con lo que ocurre cuando en una elección general, un justicialista vota a un candidato radical o viceversa, pues en ese caso con el voto expresa su decisión honrada de apoyar al candidato que cree es el mejor y hace uso de un voto que no tiene retorno. Nada de eso ocurrió con la interna del 14 de agosto que por un lado es de mentira porque no estaban eligiendo sus candidatos a intendente, pero que a la vez le sirvió para asestarle una puñalada a la UCR, haciendo que el candidato que ganó en la interna entre radicales resultara perdedor, afirmación esta que surge de los siguientes números 3500 votos obtenidos por el candidato a presidente del radicalismo Ricardo Alfonsín, cifra esta que dividida entre los dos precandidatos radicales da como resultado 2.500 votos para Jorge Raffaelli, infiriéndose que el resto alrededor de mil, debieron ser para su oponente. Pero además, al abrir los sobres que contenían las boletas completas del frente para la victoria, alrededor de 3000 de las mismas contenían el voto cortado del precandidato Torres”.
El legislador, dijo tener la convicción que “en esta circunstancia el justicialismo se ha mostrado en su versión más antidemocrática, expresando en Federal con su comportamiento en la interna radical, una actitud cuasi mafiosa, sin que esta expresión involucre a quienes ingenuamente creyeron que esto era una simple picardía, en cuyo caso la responsabilidad es de la dirigencia que concibió, instrumentó y concretó la maniobra. Llama la atención además, el esfuerzo del gobierno provincial y uno de sus Ministros, para bajar la interna del PJ en el momento que tenían 3 precandidatos en Federal, los que se convirtieron uno en candidato, el otro en vice intendente y el otro en Senador departamental, curiosidad esta que les dejó a los electores del partido en cuestión la posibilidad de intervenir de una manera impropia en la interna de la UCR –reiteró Vera- en virtud de esas leyes y decretos dictadas por el justicialismo y por sus mayorías”.
Finalmente dijo que “si esto no se corrige hacia el futuro, el proceso de decadencia de la argentina seguirá avanzando y naturalmente la democracia será solo un nombre, muy parecido a lo que sucedía en tiempos de los gobiernos conservadores, más conocidos como ‘el régimen’ que tanto tiempo vivió la Argentina”.


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