Ventilador y alimentos para una copa de leche

Ventilador y alimentos para una copa de leche

Es lo que necesitan en el espacio solidario creado por vecinos en el barrio 12 de Octubre. Hoy piden una mano.

En Estrada 1665, barrio 12 de Octubre, funciona desde hace cinco meses una copa de leche para los nenes de la zona. A pulmón, las mamás de muchos de ellos junto a los vecinos, se esfuerza por brindarles alimento aún cuando no hay clases.

En diálogo con Diario UNO, Martín Agüero, uno de los jóvenes que colabora en dicho espacio, contó que empezó a funcionar porque los chicos almuerzan de lunes a viernes en la escuela pero los fines de semana no tenían dónde alimentarse”. “Propusimos esta copa de leche junto a las mamás del barrio y, como pudimos, la empezamos a llevar a cabo”, relató.

El loable esfuerzo de estos ciudadanos lleva pan y leche a la boca de 60 nenes y nenas del barrio. La casa es chica, pero el corazón es grande; es lo que reflejan las imágenes de este rincón de la ciudad de Santa Fe.

Amuchados pero contentos, los chicos esperan alrededor de la mesa que los grandes terminen de cocinar, tarea que se complica también, porque faltan muchos elementos. “La copa de leche se realiza en la casa de una vecina, lo cual limita la capacidad de chicos que puede alojar cada sábado, además de tener carencia desde utensilios, alimentos,materiales y otras cosas”, explica Martín.

—¿Qué necesitan?

—Lo más importante es tener leche en polvo y en verano, por ejemplo, con las altas temperaturas, gelatina. No disponemos de ninguna organización que colabore, es por eso que con harina que dona la gente y que podemos juntar hacemos tortas fritas. También algo que nos urge es un ventilador. El lugar que utilizamos es con techo de chapa y a veces tenemos que esperar que baje un poco el sol para poder estar adentro, de otra forma se nos hace imposible.

—¿Cómo se puede colaborar?

—Se puede colaborar con leche en polvo, que es lo más importante. También con gelatina, harina, arroz, azúcar, aceite, levadura, mezcla para hacer bizcochuelos, galletitas, jugos para preparar. Es mucha la necesidad así que todo es bienvenido.

El barrio

“La realidad del barrio es que hay muchas familias sin trabajo. Esto hace que las familias no puedan sostener una alimentación adecuada, que es la base del desarrollo de los chicos. Por eso queremos hacer de este lugar un centro de apoyo desde muchos lugares”, expresó Martín.

—¿Realizan otro tipo de actividades para los chicos?

—A veces gestionamos un castillo inflable para que los chicos jueguen. En diciembre un grupo de chicas consiguió que cada niño tenga su juguete y también los chicos vienen a hacer la tarea con nuestro apoyo fuera del horario escolar.

—¿Qué pasa durante el año con ellos?

—El comedor escolar abre sus puertas todo el año para los chicos pero los fines de semana no, ahí es que nosotros decidimos abrir la puerta de nuestra casa y ayudarlos. Por ahora solo los sábados, ya que la autogestión y la colaboración de la gente no nos permite hacerlo, también, los domingos.

Para colaborar, llamar a los números 342 154738029 (Lucía Fernández), 0342 154725795 (Carolina Ponce), 0342 155355553 (Yoana Manfredi) y 0342 154441609 (Emi Imbert).

Comentá la nota