El boliche situado a la vera de la ruta 3, en el barrio Rodríguez Peña, no volvió a funcionar desde que Sergio Moreda fue asesinado de dos tiros en la espalda el 13 de julio. El local fue destruido la semana pasada por personas desconocidas que se llevaron una consola de sonido y parlantes.
El asesinato ocurrido en la puerta del pub hace poco menos de un mes y el posterior atentado y robo contra el lugar, habría llevado a los locatarios a no continuar con ese rubro comercial. Incluso, consultaron a la propia policía para contratar servicio adicional, pero no regresaron para tramitar esa seguridad.
De acuerdo a la información a la que accedió Diario Patagónico, el salón era alquilado y hacia fines de julio se venció la clausura de contrato. Allí, se establecía que la misma arrendataria abriría un pelotero, la cual ya tenía comprado los juegos.
Lo cierto es que la locataria del pub denunció la semana pasada en la Comisaría Mosconi la rotura de los cristales del frente del boliche y el robo de parte del sistema de sonido. Se presume que podrían haber sido ocasionado por amigos de “Chiquito” Moreda en forma de vengar su muerte.
Las mesas, sillas y una mesa de pool quedaron intactas sobre el abandonado local, mientras las ventanas fueron tapadas con tramos de madera y diarios.
DOS CRIMENES
Hay que recordar que esa sangrienta madrugada del 13 de julio la víctima en un momento dado salió del boliche a fumar y fue ultimado de tres balazos, dos por la espalda a la altura del omóplato y un tercer disparo en la pierna derecha.
Al menos uno de los balazos fue a quemarropa, ya que una aureola de pólvora rodeaba un pequeño orificio en la parte posterior de su campera. Esto también da la pauta a los investigadores de que Moreda fue atacado por la espalda.
Por ese crimen Facundo Torres y Sebastián Cárdenas cumplen con prisión preventiva. El primero fue acusado como autor material del homicidio y el restante como partícipe secundario.
En una agresión similar, en octubre de 2011, Juan Ezequiel Melhen (22) fue asesinado de un disparo en la cabeza, uno en una pierna y otro en la espalda. También ocurrió en el exterior del motobar, cuando el joven se retiraba con su pareja, su concuñado y la novia de éste.
Tras una discusión peleó con unos de los homicidas y luego fue acribillado.
El asesino acompañado de otro joven escapó del lugar a bordo de un vehículo que quedó registrado en las cámaras de seguridad del sector. Sin embargo, la causa permanece sin esclarecerse.
Comentá la nota