El factor que impulsa la fuerte demanda de este tipo de rodados son sus bajos precios y sus plazos de financiación.
Según estadísticas, se vende unas 29 motos diarias, unas 725 al mes y unas 8.700 por año. La Capital acapara cerca del 75% de las ventas, y ya preocupa el crecimiento del Parque Automotor.
Los datos son positivos para el sector: el patentamiento de motos crece mes a mes en La Rioja y en el país, todo esto impulsado por los altos precios de los autos y los valores más accesibles de estos rodados menores, su barato mantenimiento y sus plazos de financiamiento.
En ese contexto, se pudo conocer que en La Rioja se venden unas 29 motos al día según informó el portal Economía Riojana respecto del mes de abril.
Si hablamos de cifras puntuales, las estadísticas señalan que en el primer cuatrimestre del año se patentaron 3.778 patentamientos en La Rioja, lo que implica una suba del 39,2 % respecto de 2016.
Pero estos datos económicos debe sumarse que la Capital alberga el 75% de las ventas o más, con la implicancia de que genera un fuerte impacto en el parque automotor.
De hecho, puede verse que en horarios pico en el principal departamento de la provincia las calles se encuentras colapsadas de vehículos, a lo que se suma que casi ya no hay lugar para estacionar el enorme volumen de motos ya sea en vía pública como en cocheras privadas en micro centro.
También está la cuestión vial, ya que las cifras de accidentes viales demuestra que el 80% de los mismos son protagonizados por motociclistas, con todo lo que ello implica en materia sanitaria, por los altos costos de la Salud Pública para la atención de los heridos.
“La moto resuelve los problemas de movilidad a muy bajo costo, sobre todo en las localidades del interior, donde no hay transporte público”, explicó el responsable del área de Seguridad Vial del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), Gustavo Brambati.
Incuso señaló que ante las deficiencias del transporte público de pasajeros, es común que las motos tengan un uso multifamiliar, por lo que muchas veces viajan más de dos personas, en ocasiones con chicos, y sin las medidas de seguridad necesarias.
“Hoy la salud pública en localidades chicas está prácticamente focalizada en resolver la problemática de las motos”, aseguró. “Es enorme la cantidad de recursos destinados a enmendar las consecuencias del mal uso de la motocicleta”, añadió el especialista.
Vehículo inseguro. Para Brambati las motos, sobre todo las más chicas o de “baja cilindrada”, resultan vehículos inseguros porque el conductor se encuentra muy expuesto y porque son muy vulnerables al impacto debido a su menor volumen y tamaño respecto al resto de los vehículos.
“El mínimo error humano, como una imprecisión en una maniobra, implica una lesión segura para quien conduce y su acompañante. Y al haber una diferencia tan grande de volumen entre la moto y el resto de los vehículos, es seguro que será el motociclista el que se llevará siempre la peor parte”, explicó.
Es que de acuerdo a datos de Cesvi, en el 96 por ciento de los siniestros con motocicletas se genera algún lesionado de distinta gravedad.
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