Ayer en el Centro de Atención Primaria “Ramón Carrillo” del barrio Güemes se realizó la primera actividad propuesta por la Secretaría de Salud en el Mes Internacional de la Lactancia Materna.
El encuentro duró alrededor de una hora y fue coordinada por la doctora Luciana Venini, médica del CAP, quien explicó la importancia del amamantamiento exclusivo de los bebés hasta los seis meses de vida y fundamentó su argumento en que “es el momento de mayor crecimiento que tiene el ser humano, el tiempo en el que aumenta la masa muscular y se desarrolla el sistema nervioso”.
Mamás con sus niños y operadores de salud del CAP participaron atentamente de la charla y compartieron sus inquietudes con la pediatra que inició su exposición relevando cuántas de las mujeres presentes le daban el pecho a sus hijos.
El dato saliente fue que muchas de las presentes habían dejado de amamantar por diversas razones o no lo habían hecho nunca. Ante esto, la profesional insistió en la necesidad de “fomentar esta práctica, ser pacientes y esperar a que el bebé se acostumbre, ya que la nutrición que va a recibir es completa por cuanto la leche materna tiene todos los nutrientes que el bebé necesita”.
Enumerando los incontables beneficios que posee la leche materna, la doctora Venini enumeró: “proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas” y describió el aporte que estos elementos hacen al proceso de crecimiento del bebé.
“Las proteínas contribuyen al crecimiento de los huesos del bebé y de los músculos; las grasas dan las calorías necesarias para que el bebé aumente de peso; y los hidratos de carbono le dan energía”, señaló.
Asimismo remarcó la importancia del pasaje de anticuerpos que previenen al bebé de muchas enfermedades como la gastroenteritis, la diarrea, tan frecuente en invierno como en verano. “Parte de estos anticuerpos y esas defensas que pasan al bebé a través de la leche materna se alojan en la pared del intestino del bebé y generan una capa de protección que la leche del biberón no logra”, explicó.
“La leche materna también previene la otitis, tan frecuente en los niños menores a un año, como así también las enfermedades respiratorias. Los bebés alimentados con leche materna tienen menos riesgos de enfermedades”, agregó la profesional.
Práctico
En otro tramo de la charla se hizo referencia a la practicidad del hábito, por cuanto las madres “no gastan plata, el envase lo tienen ellas, no tienen que pensar y planear la preparación del alimento, la leche sale a temperatura justa y no existen riesgos de contaminación”.
“Además, crea un vínculo muy estrecho con la madre. Solamente una mamá que amamantó sabe el vínculo que establece con el hijo”, destacó.
La profesional efectuó una comparación con la leche de vaca, información que aportó claridad a las mamás presentes.
“En la leche materna, la grasa está disuelta en gotas muy chiquitas, esto hace que sean más fáciles de digerir para el bebé; la grasa que aporta el biberón es mucho más grande, entonces al bebé le cuesta mucho tragarla y digerirla”.
“Además, está demostrado que la leche materna tiene más hidratos de carbono que la leche de vaca”.
En la misma línea recordó que “el bebé alimentado con leche materna es un bebé sano y si contrae algún cuadro sale mucho más rápido que el bebé alimentado a biberón”.
En relación a la constipación, un problema recurrente entre los más pequeños, Venini aclaró que “el bebé que toma el pecho tiende a constiparse mucho menos que aquel que toma mamadera, porque la leche de madre se digiere mucho más rápido, la leche de mamadera es más pesada. Al bebé le cuesta mucho más hacer la digestión”.
El calostro
Resaltando la importancia del calostro como “la leche que más anticuerpos le pasa al bebé”, la doctora Venini dedicó una parte de su charla a esta leche que es la que “le sale a la mamá en los primeros tres días”.
“El calostro tiene más agua que la leche madura que es la que sale de la mamá después de la segunda semana. El calostro tarda más en bajar cuando la mamá en vez de parto natural tuvo una cesárea”, explicó la profesional y sugirió a las mamás “tener paciencia, no desanimarse y acordarse de que esa leche es sumamente nutritiva”.
“El hecho de que parezca más aguada no significa que no tenga todos los nutrientes que el bebé necesita”, aclaró.
“La naturaleza es sabia, si los primeros tres días sale calostro es porque el bebé necesita eso. Esos tres días de calostro son los que más defensas pasan en toda la lactancia. Después del calostro y hasta el día catorce aproximadamente está la leche de transición, justamente es de transición porque va pasando toda una etapa hasta que llega la leche madura, que es la leche que tienen todas las mamás en el pecho a partir de la segunda semana aproximadamente y con la que van a continuar la lactancia” marcó.
“Después de los seis meses pueden ir incorporando ciertos alimentos sin dejar de dar el pecho. El pecho está aceptado hasta los dos años”, refirió.
Consejos
Sobre el final de la charla el espacio estuvo dedicado a las recomendaciones. “Tomen mucho líquido, y coman sano”, les dijo a las mamás y les recordó que “una gran parte de nuestra alimentación pasa a la leche que después toma el bebé”.
“La alimentación debe ser lo más sana y completa posible, es necesario que no salteen las comidas, que no fumen ni tomen alcohol mientras están amamantando”, precisó.
“Así como está prohibido fumar en el embarazo, acá pasa lo mismo. El consumo de cigarrillo disminuye la producción de leche e intoxica al bebé”, recordó.
Por último, puntualizó que “la leche que sacan de la mama la pueden guardar en un recipiente bien limpio 24 horas en la heladera, si tienen congelador pueden guardarla hasta tres meses y si tienen freezer hasta seis meses, y al sacarla calentarla a baño maría”.
La Opinion de Pergamino
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