Teresa de Heredia descalificó al intendente y potenció el escándalo .
"Es una venganza, una actitud ruín (despreciable), de una bajeza total, y peor aún no se anima a hacer las cosas de frente, porque ataca a los trabajadores", dijo enfurecida la concejala al referirse a la decisión del jefe municipal.
Teresa de Heredia precisó que a su cargo tenía dos empleados adscriptos. "Ellos me habían pedido la adscripción, porque no se sentían bien en sus lugares de trabajo, porque tenían problemas con sus jefes, que son unos autoritarios. Amaya no se puede vengar así", resaltó.
En la Casa de Gobierno
Las esquirlas del enfrentamiento entre el intendente Amaya y los tres ediles oficialistas llegaron hasta la Casa de Gobierno. En el Poder Ejecutivo provincial consideraron que no es conveniente que este conflicto estalle ahora, con tanta antelación a las elecciones de 2011. "Todavía falta mucho para las disputas políticas por la intendencia de la capital. Esto no beneficia a nadie", planteó un funcionario del Gobierno.
Según trascendió de fuentes confiables, el gobernador Alperovich pidió explicaciones al diputado nacional, Gerónimo Vargas Aignasse (PJ), por el voto favorable del concejal Esteban Dumit para interpelar a Berarducci.
Hasta ahora, la disputa crece como un oleaje, pero los ediles oficialistas aseguran que el único que puede frenarla es el gobernador Alperovich. Esto incluye también que el intendente Amaya vuelva sobre sus pasos y firme un nuevo decreto que habilite las adscripciones de los empleados.



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