Se trata de venta de tickets de micros de larga distancia o aéreos sobre cupos que tienen las agencias.
Se compraban a través de personas no autorizadas, que tenían acceso al sistema. Estos boletos se emitían pero nunca se concretaba la transferencia, explicaba la empresaria Margarita Valenti.
“Las agencias fuimos estafadas con un comprobante de depósito falso”, dijo María Inés Nosiglia. “Hubo cierto descuido en no chequear la acreditación de los importes”, admitía.
Roberto Navas, gerente de Río Uruguay explicó a radio república que la maniobra consistió en emitir tickets con pago diferido que nunca se concretaba.
Comentá la nota