Vendedores cortaron Yrigoyen para exigir una reunión con la Comuna

El bloqueo lo realizaron ayer, minutos antes de que comience una sesión en el Concejo Deliberante, y para exigir un encuentro con el intendente, Martín Insaurralde. En diálogo con Info Región, los vendedores ambulantes aseguraron que “hace más de un mes” que la Comuna no los recibe y sostuvieron que lo único que buscan es “recuperar la fuente de trabajo”. “No nos vamos a mover de la plaza hasta que no tengamos una respuesta. Sólo queremos trabajar”, resaltaron. A principios de marzo, el municipio desalojó sus puestos callejeros.
En un reclamo que no tiene descanso desde principios del mes pasado, cuando la Comuna los obligó a remover sus puestos callejeros, los vendedores ambulantes de Lomas de Zamora volvieron a manifestarse ayer en el centro del distrito, esta vez, con un corte total sobre la avenida Hipólito Yrigoyen que duró más de una hora y media.

El bloqueo lo realizaron en la intersección de la avenida con la calle Sáenz, frente a la plaza Grigera. Allí prendieron neumáticos y con banderas y pancartas exigieron que el intendente, Martín Insaurralde, acceda a recibirlos, dado que según reclamaron “hace más de un mes” que la Comuna nos los recibe “ni accede a escuchar las propuestas” que ellos sostienen haber presentado para poder seguir trabajando y ser “legalizados”.

“En diciembre vinieron a avisarnos que nos iban a sacar nuestros puestos de trabajo e hicimos oídos sordos porque no lo podíamos creer. Después, en marzo, finalmente pasó. Sacaron a gente con permiso, a gente discapacitada con permiso, gente que pagó todo el año y a la que no le renovaron todo el año. Entonces nos sumamos todos los vendedores ambulantes para manifestarnos”, se quejó ante Info Región María del Carmen Rocha, una de las mujeres que participaba de la protesta.

La tensión entre los vendedores ambulantes y el Ejecutivo comunal comenzó el 4 de marzo, cuando el Gobierno hizo cumplir una orden de desalojo para los puestos que estaban ubicados en el puente que cruza la estación de trenes, y en las zonas aledañas a esta, incluyendo los que históricamente se asentaban sobre la calle Boedo.

Luego siguió una serie de reclamos que incluyó manifestaciones en la estación, y en el centro, y que implicó además la instalación de una carpa que aún persiste y que sigue emplazada frente al Palacio Comunal, situado sobre en la intersección de Sáenz y Manuel Castro.

Desde ese entonces, los vendedores aseguran que presentaron al Municipio un proyecto para que los legalicen, y admiten que desde la Comuna les ofrecieron sumarse al sistema de ferias o incorporarse al plantel municipal, pero rechazan esta propuesta.

"Fuimos todos los vendedores a hablar con el Intendente, pero no nos recibe, vino el secretario de Gobierno a decirnos que nos daba 2800 pesos por tres meses y después un puesto en una feria, pero en la feria no entra un alma. Nosotros lo que queremos es laburar, lo único que queremos es que Insaurralde nos reciba y nos de una solución. El último contacto con la municipalidad fue hace un mes atrás, después no nos dieron más respuestas, por eso estamos acampando y cortando la calle", insistió Rocha.

Ayer, tanto la policía como los bomberos debieron acudir al lugar del corte. Mientras los primeros apagaban las llantas a las que los manifestantes habían prendido fuego, los efectivos volvieron a enfrentarse con ellos para exigirles que liberen la avenida.

El corte, en tanto, se levantó poco antes de las 13.30, y hasta entonces el tránsito en el lugar fue un caos pese al intento de los oficiales de vialidad por controlarlo.

“Vamos a cortar de lunes a viernes en las horas pico, hasta que el intendente nos reciba y nos de una entrevista", advirtió Javier Alejandro Sotello, otro de los vendedores que protestaban.

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