Pasar un día de playa junto al mar ya no solo es para descansar y relajarse, también se han transformado en el shopping de las oportunidades casuales.Los vendedores ambulantes se han multiplicado a lo largo de los más de 110 balnearios con los que cuenta Mar del Plata y cada tarde transforman la arena en un verdadero shopping a domicilio
Además los tradicionales vendedores de café, ensalada de fruta, churros, sombrillas, helados, sartenes, broches para el cabello, bandanas , agua fresca, gaseosas y sándwiches.
Pero la música en muchas de las playas ya también forma parte del “folcklore playero” ya que algún aficionado aprovecha la oportunidad para cantar serenatas entre las sombrillas el que recolecta alguna que otra moneda en cada presentación.
Es muy usual ver a las niñas de 9 y 10 años vendiendo colitas para atarse el cabello en forma de flor. Es el caso de Manuela, Sofía y Candelaria oriundas de Capital Federal quienes llegaron hace una semana a “la feliz” y mostrando sus cabello recogido ofrecen los colines que ellas mismas confeccionaron en sus casas con ayuda de sus mamás.
En la playa todo vale y los turistas aprovechan para comprar, mirar, comparar precios o recibir productos lácteos, aguas saborizadas, parasoles, folletos, yogures o cremas antes de su ingreso a los balnearios.
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