Vendedores de boletas de estacionamiento presentaron sus quejas al Municipio

Vendedores de boletas de estacionamiento presentaron sus quejas al Municipio
Los trabajadores de este sector, muchos de ellos jubilados y pensionados, entregaron un petitorio al Concejo Deliberante dado que hubo una notable reducción en el expendio de las tarjetas que ellos aducen a la falta de controles por parte del Municipio y a los comerciantes que dejan sus vehículos frente a sus locales durante todo el día sin abonar el canon.

Los vendedores de tarjetas de estacionamiento que están en las esquinas del radio céntrico presentaron un petitorio al Concejo Deliberante manifestando su preocupación porque han visto reducirse notablemente la comercialización de estas boletas que hacen las veces de canon de aparcamiento de los vehículos en sectores especialmente establecidos, mediante la modalidad del medido, es decir por un lapso acotado y sujeto a la renovación del importe o la remoción del auto.

LA OPINION dialogó con el concejal del Frente para la Victoria, Carlos Córdoba, que trabaja sobre el expediente.

- ¿Cuáles creen los trabajadores que son los motivos que hicieron descender la venta de tarjetas teniendo en cuenta que son obligatorias para estacionar?

- De acuerdo con los que nos explicaron, existe falta de controles por parte de los inspectores de la Municipalidad en el radio céntrico pero también se presentan otro tipo de inconvenientes en los lugares donde está el aparcamiento medido de vehículos: son muchos los comerciantes que dejan parados sus autos en las inmediaciones del local sin poner la boleta reglamentaria o bien no los remueven para que se generen lugares. Esto no es nuevo; hemos observado que durante todo el día se colocan los autos quitando espacios que son importantes para estos trabajadores que viven de la venta de las boletas.

Condición laboral

“Pero si bien esto es una realidad que afecta el bolsillo de los vendedores de tarjetas, la idea es ir más allá porque el análisis tiene otras aristas”, advirtió el concejal que estuvo trabajando en los últimos días a través de datos logrados mediante un relevamiento que hizo en la zona céntrica. “Puntualmente trabajaremos en la situación que atraviesan muchas personas que están cumpliendo este servicio desde hace alrededor de ocho o 10 años; se encuentran cumpliendo horarios y respetando zonas que son programadas por el Municipio a través de sus áreas afines a este sistema pero carecen de beneficios”, dijo Córdoba, en referencia al particular vínculo laboral de estos vecinos. “Este personal no cuenta con ninguna cobertura laboral ni tampoco tienen la vestimenta acorde a las tareas que llevan a cabo, más allá que ahora se les entregó una campera que los identifica a cada uno”, adviritió el concejal que trabaja en este tema junto a la comisión de Transporte del cuerpo deliberativo. Es decir, que a partir de este reclamo puntual de los vendedores, se avecinaría en el Concejo un tratamiento más abarcativo del sistema de estacionamiento medido.

Córdoba planteó a LA OPINION que antes de seguir analizando cuestiones tales como la reducción en la venta de boletas –tal el planteo original- su preocupación gira en torno a las condiciones laborales de esta gente: “En verano está al rayo del sol y en invierno deben sufrir las inclemencias del tiempo en estos días fríos. Por lo que estaríamos hablando de un fraude laboral, puntualmente porque no tienen ayudas de ninguna índole”, remarcó el edil de nuestra ciudad que durante la semana que se inicia estará entregando un proyecto de ordenanza para evaluar con sus pares de los otros bloques.

Al descubierto

Los vendedores que firmaron el petitorio -que refiere específicamente a la situación de las ventas y la falta de controles, lo demás fue puesto sobre la mesa por Córdoba-son aproximadamente 50. A Córdoba le llamó particularmente la atención que entre los firmantes hay una mayoría de jubilados y pensionados, como siempre ha sido, para darles una chance de mejorar sus magros ingresos: “En su mayoría son personas jóvenes, no todos son jubilados como fue en un principio; en ese entonces la iniciativa era realmente interesante porque tenía como objetivo brindar ayuda a quienes se veían imposibilitados de conseguir una fuente laboral”, señaló.

Sean jóvenes o abuelos, para el edil la mayor encrucijada está dada por la falta de cobertura que tiene esta gente que trabaja en las calles, aunque resta saber de parte de la comisión y del Municipio si tienen contratado algún seguro en este sentido. Se pregunta Córdoba “¿qué pasaría si tienen un accidente en el puesto de trabajo o cuando se dirigen a la esquina que le fue asignada? ¿Quién se haría cargo en una situación de este tipo?. Entonces lo que queremos los concejales es evitar que el Municipio tenga juicios e inconvenientes, pretendemos abordar la situación para darle un encuadre legal sin perjuicio para estos vendedores de tarjetas que diariamente salen a trabajar”.

- ¿Habló con los otros concejales para trabajar en este tema?

- Esperamos que todos los concejales tengan un compromiso con esta gente. Estuvimos dialogando dado que al petitorio todos tuvimos acceso; sabemos que piden cosas justas y por tal motivo debemos comprometernos a ayudarlos, nadie quiere que se queden sin su fuente laboral pero es necesario acompañarlos porque necesitan esa plata para vivir. Ninguno logra grandes sueldos con este sistema y si sumamos que tampoco existen controles, la situación se agrava.

Poco cumplimiento

En general lo que se solicita en el petitorio de los vendedores de boletas es el cumplimiento de la ordenanza vigente en el momento de estacionar en los lugares donde se exige la colocación de estas boletas. Pergamino tiene una legislación municipal respecto del expendio de las tarjetas para estacionar según la cual todos los vendedores de boletas deben estar en las esquinas donde hay estacionamiento medido y permanecer en ese lugar sin tener que recorrer las calles. Por otra parte, los inspectores caminan las calles y auto por auto controlan y eventualmente multan a quien no compró y colocó la boleta, que hace las veces de un canon de estacionamiento.

Después de adquirir la tarjeta, el conductor tiene que marcarla y depositarla en el interior del vehículo, permitiéndose un máximo de dos boletas; una vez que se venció el plazo, se le brinda 15 minutos de tolerancia antes de remover la unidad, porque los inspectores municipales tienen que controlar puntualmente que se cumplan los tiempos establecidos.

No obstante ello, están las personas que no usan estas tarjetas o quienes adquieren una boleta se exceden en el tiempo estipulado; además, dentro del petitorio está planteada la situación particular que se da con los propietarios y empleados de locales, que además de ocupar espacios todo el día impidiendo la natural renovación de usuarios, suelen no colocar boletas especulando desde su lugar de trabajo con el paso o no del inspector.

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