El recambio de uniforme para toda la fuerza policial es un pingüe negocio para algunos allegados al poder.
Los propios efectivos tienen que hacerse cargo del recambio de vestuario.
En distintas dependencias se ofrece el nuevo uniforme, que consta de gorra, camisola, campera y pantalón de combate.
El precio es de 1.300 pesos. Hay que pagar la mitad al encargar el uniforme, y el resto al retirarlo.
Calculando unos 8 mil efectivos policiales, el negocio del recambio de indumentaria generará más de 10 millones de pesos.
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