Días atrás fue interceptada una aeronave que se precipitó a tierra. Trasladaba más de 100 kilos de droga. Sin que sus jefes lo reconozcan, el logro es atribuido al radar instalado en el aeropuerto capitalino.
El incidente ocurrió a más de 300 kilómetros de la ciudad capital. Los investigadores hallaron alrededor de cien kilos de marihuana.
Dado al descubrimiento, el Juzgado Federal impulsó una causa que involucraría a narcos paraguayos, país de origen de la avioneta, que figura como propiedad de una enfermera del vecino país.
Ferviente defensor de los roles individuales en cada organismo de seguridad, el comodoro Jorge Jesús Antelo, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Tareas Conjuntas Fortín II, advirtió ayer que todo lo atinente a la avioneta “es materia de una rigurosa investigación”.
“Es cierto que en el marco del decreto firmado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, hay una articulación inteligente entre lo que hacen las fuerzas de seguridad con el Operativo Escudo Norte y el Operativo Fortín II”, resaltó a EL LIBERAL.
En ese sentido, remarcó: “Ello implica que tal cual lo informaron los partes que ha dado el Ministerio de Seguridad, se ha colaborado en ese trabajo. Ahora, la información puntual las proveerán los ministerios de Seguridad y de Defensa de la Nación”, se disculpó.
Aunque Antelo prefiere la prudencia, se sabe que desde julio muchas aeronaves misteriosas fueron captadas por el radar. Como nunca, la vigilancia identificó varias avionetas extranjeras, cuya información estaría en manos de los investigadores de las fuerzas de seguridad que actúan en la provincia.
Sutilmente, reconoce: “Todo lo que vuela, se lo ve”; es decir, los aviones legales y aquellos misteriosos, muchos provenientes de países fronterizos, ya han sido captados por el radar y se motorizaron diversas investigaciones.
Eficiencia
Al referirse al Operativo Escudo Norte, Antelo ponderó: “Las fuerzas continúan trabajando eficientemente en el control aéreo y vigilancia del espacio. Todos los medios ya han sido desplegados hace 30 días”.
Requerido si se trata de un despliegue privativo de cielo santiagueño, Antelo clarificó: “No sólo se trabaja en Santiago del Estero, sino en toda la defensa norte que cubre obviamente el espacio norte de nuestro país”.
Consultado sobre la operatividad del radar, destacó: “Trabajamos a full con los medios de vigilancia aérea. El radar está funcionando muy eficientemente. En algunos casos, con prestaciones superiores a las que se esperaban originalmente”.
Sutilmente, manifestó que la información obtenida “está resultando muy efectiva para asegurar el mejor control del espacio aéreo con un área de cobertura que antes no se tenía”.

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