La banda uruguaya volvió a Bariloche ante una multitud y no desentonó, más de una veintena de canciones generaron el delirio de principio a fin.
La realidad indica que hoy hay bandas uruguayas que tienen en nuestro país una cantidad increíble de adeptos. Casi como nunca ha pasado, cuentan con un apoyo incondicional de una gran masa de público que concurre y llena cada sitio donde se presentan. Pero lo de La Vela Puerca es algo diferente. Es pasión popular, es comunión, es pertenencia, es no sentirla extranjera.
La gente llegó con banderas que desplegó en Puerto Rock y vivieron una noche única. El idilio entre La Vela Puerca y su público está intacto y quedó demostrado en canciones como “zafar”, “caridad”, “la hiedra”, “de amar” o en “los reyes”.
El sonido pareció impecable, pareció generar climas cálidos y emotivos, que sirvieron de escenario perfecto para que se lucieran el "Enano" Teysera y su co equiper Sebastián Cebreiro quienes se complementan a la perfección.
En la recta final, la gente pedía más y más. Fue el turno de canciones como “dice”, “Pedro”, “sigo creyendo”, “Potosi” y “ojo moro”. Difícil de hace encontrar un pico máximo a lo largo de la performance, porque durante todo el espectáculo la gente cantó, bailó, aportó y vivió a full cada momento.
Para los bises, la banda hizo grandes temas como “todo el karma”, “por la ciudad” y un himno de la banda: “el profeta”. Luego de ese vendaval de rock, La Vela Puerca finalizó una noche arrolladora, donde dejaron bien en claro que en cada visita a Bariloche, la banda juega de local.
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