Veintiún personas pidieron que se les impida ingresar al casino

Lo hicieron a través de la Defensoría del Pueblo. Se presume que otros lo efectuaron en forma privada ante la Lotería. La autoexclusión rige por dos años. No pueden entrar a ninguna sala
Desde que comenzó a regir la normativa que habilita a quienes padecen ludopatía a pedir la autoexclusión de las salas de juego, en Río Cuarto 21 personas completaron la solicitud en la Defensoría del Pueblo para que se les impida el ingreso al Casino Río Cuarto.

De todos modos, se presume que otro grupo de ludópatas efectuó una presentación personal ante el mismo casino o la Lotería de Córdoba.

Los afectados se encuentran en una situación crítica debido al agravamiento de la adicción y encuentran en la restricción del Programa Permanente de Juego Responsable, del Ministerio de Salud de la Provincia, una alternativa para poner freno a la problemática.

Desde la Defensoría señalaron que inicialmente son los familiares los que consultan sobre los alcances de la medida y describen los daños que provoca la enfermedad en el contexto del hogar.

El organismo recepta las solicitudes y ayuda en el proceso para completar la documentación antes de remitirla a los organismos provinciales. Actúa como intermediario para colaborar con el adicto al juego y su familia.

Tras la llegada de las slots a la ciudad se profundizó el debate sobre el impacto de la ludopatía y las consecuencias de las tragamonedas sobre los ingresos de los riocuartenses, fundamentalmente los de mediano y bajos recursos.

Desde el portal oficial de Lotería de Córdoba se señala que los juegos de azar “estimulan a dos de cada tres adultos, según estadísticas comprobadas”.

“Una minoría de los apostadores, aproximadamente el 4%, pueden ser considerados jugadores problemáticos y, de este universo, la mitad puede sufrir consecuencias adversas por su forma de jugar compulsiva, con serias repercusiones en el entorno familiar, laboral y social: esto ocurre cuando se pierde el control o moderación en la forma de jugar”, admite el organismo oficial.

El programa para el juego responsable busca “prevenir y disminuir los peligros del juego inmoderado, instruir sobre modos saludables de jugar a integrantes de Empresas de Juegos de Azar y brindar atención a trav&eacutProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 s de un sistema 0800”.

La medida, sin embargo, no logró un alcance amplio en la ciudad con programas de recuperación que fueron prometidos y finalmente no se concretaron.

Actualmente, la Provincia sólo brinda asistencia a través del Área de Salud Mental que funciona en el viejo predio del Hospital.

En el formulario que deben completar los ludópatas se precisa que el Programa de Autoexclusión de la Lotería de Córdoba está destinado a “quienes consideren de su mayor interés no participar en salas de juegos de azar”.

En el documento queda manifestado que "es voluntaria" la decisión del ludópata para que se le impida el ingreso a todos los casinos de la Provincia durante un plazo de dos años desde la puesta en vigencia de la suscripción.

“Solicito me sea rechazada la entrada a todas las Salas de Juego, y se me prohíba, en la medida de lo posible, el ingreso y permanencia en las mismas”, se indica en el texto que debe firmar el ludópata.

El formulario debe ser acompañado por fotografías actualizadas para que en los casinos se verifique no sólo la identidad sino la descripción física del afectado.

La Provincia advierte que la solicitud “tiene carácter de irrevocable” y en caso de optar por extender el plazo de exclusión deberá suscribir una nueva petición.

Si las personas intentaran por todos los medios ingresar a cualquier sala, el documento habilita a que los retiren compulsivamente del lugar.

De todos modos, el control no siempre es efectivo. Algunos inscriptos admiten haber ingresado a casinos de otras ciudades debido a las grietas en los controles.

Según exige la Provincia, el ludópata deberá “comprender y consentir que ni las salas, ni la Lotería pueden garantizar totalmente el cumplimiento del presente”.

En el formulario también queda suscripta la obligación para iniciar un tratamiento de recuperación.

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