Ya son más de veinte los homicidios que no tienen autores condenados en Junín

Ya son más de veinte los homicidios que no tienen autores condenados en Junín

Para llegar a ese número se contabilizan los hechos que quedaron sin esclarecer –haya habido juicio oral o no- y los que están en vías de investigación, como los casos Colo y Tomé. Esta semana, el asesinato de Armando Solís se sumó a la lista de hechos impunes.

Basta de crímenes impunes”, reza la leyenda, casi infaltable en cada marcha que se realiza en Junín para reclamar justicia por el asesinato de algún ser querido, de esas que no han faltado desde al menos una década a esta parte.

Impresa en carteles de todo tamaño, la frase es una fija en ese tipo de manifestaciones y tiene un fundamento insoslayable: ya son más de veinte los homicidios cometidos en esta ciudad que todavía no tienen a sus respectivos autores condenados. 

Para llegar a ese número se contabilizan los hechos que quedaron sin esclarecer –haya habido juicio oral o no- y los que están en vías de investigación, como los casos que tuvieron como víctimas a Sandra Colo y Paola Tomé, donde a pesar de haber un imputado todavía no se dictó sentencia.

El jueves pasado, esa estadística se reafirmó con el fallo judicial que cerró la causa por el asesinato de Armando Solís, el anciano matado el 7 de enero de 2011 en su casa de calle Laprida 1420. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 entendió que Cristian González, el individuo llevado a juicio tras la pesquisa desarrollada por el fiscal Angel Quidiello, era inocente por no haberse acreditado pruebas suficientes en su contra.

“En la familia teníamos fe de que todo se esclareciera, pero si los jueces dijeron que el acusado no era el culpable sus razones tendrán, algo habrá fallado”, expresó Brígida, la hermana de Solís, en una nota con Democracia realizada el viernes a la noche y cuyo contenido completo apareció en la edición de ayer.

Y si de amargura e impotencia se trata, la familia de Sara Bocassi de Guaragna no logra desprenderse de esos sentimientos desde el 29 de septiembre de 2013, cuando la mujer, de 79 años, fue hallada sin vida en su domicilio de Quintana y Pasteur.

“No se sabe nada”, le comentó a este diario un familiar de la anciana, cuyo testimonio reveló la incertidumbre y el pesar que sigue ahogando a los allegados de la entrañable “Sarita”, como llamaban todos a la anciana en el barrio. 

“Es un tema que está siguiendo de cerca el hijo de Sara, que mucho no quiere hablar porque le hace mal. Pero hasta donde sabemos, no hubo novedades por ahora”, indicó la misma fuente.

Cabe recordar que horas después del aberrante episodio, la fiscal Vanina Lisazo dispuso la aprehensión y posterior detención de Kevin Pergolini, un joven de 19 años que vivía en la misma cuadra que Bocassi y que tenía una estrecha relación con la anciana.

Tiempo después, Pergolini quedó libre de culpa y cargo y expuso su bronca por la estigmatización social que le provocó el caer entre rejas.

“Yo quedé libre de culpa y cargo pero todavía no ando tranquilo porque no puedo conseguir empleo por ningún lado. Hay gente que me da vuelta la cara creyendo que soy un asesino y no es así. Estoy intentando que la gente sepa que no soy un asesino, soy un pibe que trabajé toda la vida y nunca le toqué nada a nadie. Trabajaba en una verdulería y le tengo que agradecer al hombre que me guardó el trabajo estando yo imputado. Luego las cosas le estaban yendo mal económicamente y dejé de trabajar ahí, porque el hombre prefirió seguir solo hasta que se acomodaran las cosas”, dijo el adolescente en nota concedida al informativo TeleNoticias (TeleJunín), el 11 de febrero pasado.

Mucha confusión

Una de las investigaciones más intrincadas es la que se abrió como consecuencia del crimen de Ofelia Ravazzano, que a los 74 años fue ultimada en su vivienda de calle Intendente Solana.

Liliana Bellone, amiga de Ofelia y compañera en la pasión que la difunta tenía por los perros, le dijo ayer a este diario que quien estaba imputado de matar a la septuagenaria, Carlos Andrés Brescia, fue condenado a diez años de prisión en un juicio abreviado. “Aceptó reconocer su culpabilidad a cambio de ser condenado en un juicio abreviado y recibir una pena menos dura de la que en realidad merecería si hubiese sido llevado a juicio oral”, dijo indignada Bellone.

Homicidios sin culpable y otros en veremos

En la historia reciente de Junín, más precisamente en los últimos 25 años, diecisiete causas abiertas por homicidio entre los años 1988 y 2013 no arrojaron culpables de tales acciones.

La nómina de fallecidos, ya sea en ocasión de robo u otros delitos cometidos –en su gran mayoría- en la propiedad de los infortunados vecinos, está integrada por Edgardo Conrado Di Marco, Elida Laciar, Josefina Amoroso viuda de Giacobbone, Armando Orsi, José Marcantognini, Amilcar Rocha, Santos Vettorel, Manuel Herrera, Ema, Adela y Ercilia Di Mastrogirolamo; Ramona Morales, Joaquín González, Miguel Latorraca, Norberto Pinto, Armando Solís, Ofelia Ravazzano y, hasta ahora, Olga Acedo y  Sara Bocassi de Guaragna.

Distinta es la situación de varios procesos investigativos originados entre 2012 y lo que va del año. Es que si bien en la mayoría de ellos no se dictó condena, por lo menos están encaminados a la realización de un juicio oral, instancia donde se definirá si quienes están acusados en cada caso serán penados o absueltos.

El ejemplo más paradigmático por la resonancia mediática de ambos sucesos es el que tiene como imputado a Héctor Recalde, acusado de matar a Sandra Viviana Colo, el 16 de agosto de 2012, y a Paola Silvana Tomé, el 16 de enero último. 

En idéntica instancia está la causa por el homicidio de Alberto Talarita, el hombre ejecutado a puñaladas en marzo de 2012. Maximiliano Burgio, Matías Spinosa y Gerardo Miranda están implicados en el delito de “homicidio agravado, criminis causa y por el concurso premeditado de dos o más personas”.

En tanto, después de diez años sin novedades, en marzo pasado fue detenido Cristian Chávez, presunto homicida de Daniel Cottini, ultimado en 2004.

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