Camiones, retroexcavadoras y niveladoras dejaron la zona. Hay 120 personas entre obreros, personal de vigilancia y bomberos.
Se había anunciado que el receso veraniego terminaba el 6 de enero y, como sabemos, las tareas no se han reanudado sino que, por el contrario, se multiplicaron los anuncios, las denuncias y las reuniones.
Lo último fue el anuncio de una conciliación obligatoria dado ayer.
Pero a esa misma hora, en Malargüe, el único movimiento que se podía observar extendiendo la vista por esos intrincados caminos abiertos en esta tierra, es el de camiones cargando pesadas máquinas viales, entre otras retroexcavadoras y niveladoras que, dejando atrás las obras, van en busca de otras tareas y otros horizontes.
De las decenas de empresas subcontratadas por la firma de capitales brasileños, una sola en estos días retiró medio centenar de maquinarias, además de 80 camiones y varias decenas de camionetas 4x4.
Sin dar datos oficiales ni a qué empresa pertenecen un hombre aseguró: "Hoy nos vamos y la verdad no sé si vamos a volver. Esto hoy para nosotros se terminó...".
Lo primero que se pudo observar al llegar al ingreso de la empresa es al personal de seguridad. También la negativa sobre la posibilidad de ingresar. "Ya no hay nadie. Los viernes (por ayer) la gente se va y no vuelve hasta el lunes", dijo uno de los responsables de la tarea de controlar ahora no tanto el ingreso sino la salida de los transportes cargados.
Sin embargo la buena voluntad la demostró el hombre al dar a este enviado los teléfonos de las dos féminas responsables de atender a la prensa, pero que a la hora de intentar una comunicación vía celular la respuesta fue "teléfono fuera de uso".
Los que quedan
Un confidente aseguró que en el complejo desde hace varias semanas "no pasa nada" (se dice que un 60% de la obra está atrasada) y, al ser consultado sobre cuántas personas había hoy, aseguró "no más de 120, entre responsables de mantenimiento y cocineros y la mitad pertenecen a la seguridad, bomberos y vigilancia". Aquí vale recordar que, en su momento de mayor actividad, este proyecto dio trabajo a más de 4.000 hombres.
No hay desmantelamiento
Alguien hizo correr la voz de que la empresa estaba "desmantelando" sus instalaciones y ese rumor aquí en Malargüe tuvo más fuerza que las aguas del río Grande. Y, como todo cauce, este trascendió lo local, se hizo provincial (en el proyecto también están involucradas las economías de Neuquén, Río Negro y Bahía Blanca) y, finalmente, nacional.
Pero más allá de los anuncios sobre el reinicio de las obras, la conciliación obligatoria ( la empresa está pagando el básico del salario) y las promesas sobre "arreglos" con Vale o sin Vale, la mayoría de la gente no tiene ilusiones en que esto, por ahora, se revierta, pero sigue apostando a la esperanza tal vez por aquello que es lo último que se pierde.
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