Vecinos de Villa Lamadrid, en Lomas, exigieron obras de repavimentación ya que aseguraron que debido a los grandes pozos que hay en las arterias de la zona, aumentaron los accidentes y se entorpeció la circulación. “Desde el año pasado nos informaron algunas líneas que iban a dejar de pasar por el barrio por el mal estado de las calles, las cuales destruyen a los colectivos”, lamentó Víctor Frites, uno de los tantos afectados.
El problema no es menor, debido a que es una de las pocas que permite atravesar el lugar, ya que la otra, Ribera Sur, está vedada al tránsito por la instalación de los feriantes de La Salada.
En Tabaré y Virgilio hay un pozo de 2 metros de diámetro, con adoquines sueltos, donde se colapsa el transito debido a que los automovilistas y el transporte automotor utilizan un solo carril. Esto provoca peleas entre los automovilistas y retraso para llegar a Puente de la Noria o Camino de Cintura.
Otra intersección con problemas es Virgilio e Iguazú, ya que la calle esta totalmente rota y continuamente con agua por la falta de desagües y tapas en las alcantarillas, lo que provoca que los transeúntes “sean bañados cuando pasa algún automovilista” y las veredas continuamente estén mojadas y embarradas. “Una vecina se patinó en ese lugar y terminó con fractura de clavícula”, le confió a Info Región Víctor Frites, de 60 años y residente del lugar.
“Cuando llueve también es peligroso porque los cráteres se llenan de agua y tapan algunos pozos que tienen cinco metros de largo y hasta 50 centímetros de profundidad, por lo que no es inusual ver autos que se quedaron clavados”, expresó.
Otro tema que tiene en vilo a la zona es el de transporte. “Desde el año pasado nos informaron algunas líneas que iban a dejar de pasar por el barrio por el mal estado de las calles, las cuales destruyen a los colectivos”, lamentó el hombre, quien agregó que ya los dejan “a 15 cuadras porque no pueden entrar a Villa Lamadrid por los puesteros que taponan la circulación”.
Ernesto Álvarez, de 40 años y también vecino del lugar, indicó que entre los residentes llevan “cascotes y tierra” para tapar los pozos, pero que esa actividad en realidad le corresponde al municipio, el cual se debe “hacer cargo de las obras para terminar con esta situación”.
“Nos sentimos marginados y discriminados. Nos da indignación como vecinos por el crecimiento en el presupuesto y que acá no se haga nada”, completó el hombre.
En este contexto, los vecinos del lugar están recolectando firmas para presionar por su pedido, el cual, según aseveró Frites, “reclaman al municipio desde hace años”. “El barrio tiene cinco calles asfaltadas de 11 por 11 manzanas y están destruidas. Necesitamos las obras para poder circular con tranquilidad”, insistió.
“Tienen un presupuesto abultado para el centro de Lomas y acá no llega nada, aunque paguemos impuestos como cualquier ciudadano”, se quejó Álvarez.
Por su parte, desde la Secretaría de Obras Públicas de Lomas de Zamora se limitaron a decir que se encuentran al tanto de la situación de Villa Lamadrid, por lo que le piden a los vecinos que “comprendan los tiempos administrativos que se deben afrontar cada vez que se inicia una obra”.
De todos modos indicaron que contemplan un nuevo plan de pavimentación y bacheo para la zona y que “una vez que finalice la etapa licitatoria y se comience con la organización de los módulos, se podrá dar comienzo a las obras de infraestructura”, aunque no indicaron los plazos estimados.
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