En horas de la mañana de ayer, unos cincuenta habitantes del lugar impidieron el paso de las máquinas. Los trabajadores iniciaron las tareas en un predio más alejado
Medidas
El obrador en cuestión se ubica entre las prolongaciones de la Yunká y Libertad, frente a la calle Rosa Vera. Allí se reunieron ayer temprano en la mañana unos 50 vecinos, que impidieron el ingreso de las enormes máquinas que remueven tierra y la mezclan con cal, para preparar tierra que se utiliza en obras de pavimento. La medida implementada por las familias logró demorar el inicio de las labores, pero cerca de las 10 de la mañana, una de las máquinas ingresó por otro camino y comenzó a preparar el terreno distante a casi 100 metros de las casas.
Los vecinos intentaron presentar una nota a la empresa constructora, pero no tuvieron éxito. No descartan iniciar acciones en la Defensoría del Pueblo, y afirman que no permitirán que ingresen las máquinas nuevamente al predio.
"A nosotros no nos conforma el hecho de que se vayan más lejos, porque un día de viento, el polvo entra igual a las casas. Hay algunas familias que vivimos con medicamentos de forma constante porque el polvo y la cal con que mezclan la tierra nos produjo daños en las vías respiratorias", aseguró a La Mañana una de las vecinas afectadas. Además, agregaron que la tierra se introduce en los electrodomésticos, y ya ha causado daños materiales. Otra de las quejas se refiere al mal estado en que queda la calle Yunká luego de las lluvias, debido al constante tránsito y la gran cantidad de tierra que se desparrama. "Antes esta calle era la más linda para salir y entrar. Ahora, cada vez que llueve se convierte en un lodazal imposible de transitar", denunciaron.
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