La comunidad invitó a El Tribuno para formar parte de lo que ya se considera una patriada histórica por los derechos argentinos.
Los vecinos reunidos marcharán hacía donde pusieron el nuevo hito demarcatorio de la frontera.
De allí seguirán hasta donde estaba la antigua línea demarcatoria fronteriza.
Allí intentarán dialogar con las autoridades bolivianas para exigir explicaciones sobre las presiones a las que los someten.
Se trata de las 17 familias argentinas que quedaron con parte de sus propiedades en lo que ahora se considera territorio boliviano; más los vecinos de todo el Valle del Silencio.
El anuncio fue realizado por Evangelista Subelza quien dijo que la mayoría de las familias marcharán pacíficamente hacia las demarcaciones en lo que ya denominaron una patriada histórica.
Es necesario recordar que los lugareños afirman que la frontera quedó modificada luego de noviembre del año pasado cuando funcionarios de Cancillería y efectivos de Gendarmería Nacional establecieron un nuevo punto fronterizo.
Los victoreños sostienen que corrieron la frontera al menos 30 kilómetros adentro de Argentina.
Esto originó una serie de inconvenientes, que hasta noviembre de 2013, nunca tuvieron. Las autoridades bolivianas impiden el paso de animales para pastoreo a una zona que siempre fue argentina.
Muchas propiedades de argentinos quedaron en el otro lado y les exigen la doble ciudadanía.
Y habría 17 familias que viven ahora en suelo extranjero.
Además de esos problemas, se le agrega la falta de presencia del Estado argentino por lo que actualmente no tienen camino para llegar.
A la escuela de Abra de Santa Cruz se le están yendo los alumnos a una institución boliviana con una infraestructura superior; por lo que también reducen el plantel de docentes.
No hay servicios de energía eléctrica, agua potable ni cloacas.
En ese contexto, la indignación de los pobladores del Valle del Silencio es total por lo que organizaron un marcha a modo de patriada.
Desde la comunidad originaria invitaron formalmente a El Tribuno porque el hecho será, en la formalidad, ingresar a suelo extranjero.
Nadie sabe bien las consecuencias de esta marcha por lo que también acompañarán otros ciudadanos interesados en la problemática.
Los vecinos quieren exigir a las autoridades bolivianas el cese de las presiones y una aclaración sobre las condiciones por las que establecieron un cambio en la frontera, que en otro tiempo hubiera provocado un conflicto armado.
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