Vecinos se unen contra los ladrones

Vecinos se unen contra los ladrones
Cansados de los robos, mujeres y hombres que viven en el barrio Los Hornos, en Valentina Norte Rural, decidieron organizarse para ponerle un freno a la actividad delictiva y la inseguridad.

Ante el avance de la delincuencia y los ataques de patotas, muchos vecinos deciden organizarse para ponerles freno a los autores de los hechos y a la vez, lograr respuestas efectivas de las autoridades encargadas de la seguridad. En este marco, familias del barrio Los Hornos, en Valentina Norte Rural, avanzaron en los últimos días en distintas medidas que empezarán a tomar forma mañana, con una reunión para intercambiarse teléfonos y tener un contacto permanente ante cualquier anormalidad. Asimismo, el martes, se encontrarán con representantes de Seguridad de la provincia y jefes policiales de las Comisarías 12 y 18.

En un breve recorrido, las calles de tierra de Los Hornos muestran un importante movimiento, con niños que compran en los negocios de la zona, trabajadores que trasladan fardos y materiales y jóvenes que esperan el paso de los colectivos. Se muestra como un enclave neuquino con mucha vitalidad y que, más allá de encontrarse en la periferia, apuesta por el crecimiento.

Lamentablemente, como ocurre en otros puntos de la ciudad, algunos delincuentes que viven en sectores cercanos eligieron a Los Hornos para su actividad ilícita. “No son de acá, vienen a robar”, explicó la vecina Graciela González, quien se encargó de ponerse al frente de los reclamos y organizar a las víctimas de robos y asaltos.

Menores impunes

La sucesión de incidentes en la primera parte del año colmó la paciencia de hombres y mujeres que, en varios casos, decidieron hacer justicia por mano propia. González contó que un vecino interceptó a un asaltante luego de un ataque a tiros y que logró retenerlo hasta el arribo de la Policía provincial. De manera irónica, la víctima terminó denunciada por la golpiza al delincuente. Frente a esta situación, prefirió no hacer ninguna exposición por lo que le sustrajo el cómplice del golpeado.

No le fue mejor a un grupo de cuatro personas que decidieron seguir a unos ladrones en un auto. La Policía llegó al lugar y en vez de apresar a los sospechosos, detuvo a los vecinos y les secuestró el vehículo.

Para González, los hechos permanentes de inseguridad obligan a organizarse y pedir respuestas de las autoridades policiales y judiciales. Se quejó de que muchos de los autores de los robos son menores y “entran por una puerta y salen por otra”.

Motorizados

Los delincuentes ingresan al barrio en moto y roban en propiedades que se encuentran sin sus ocupantes o sino también en los negocios, a mano armada.

La organización para protegerse y la difusión del tema por los medios de comunicación de la región no fue fácil para los denunciantes porque recibieron amenazas y no ocultan su temor ante la posibilidad de represalias.

Confían en recibir soluciones como el aumento de patrulleros para que recorran la zona durante el día y la noche. La calle Crouzeilles marca el límite de la jurisdicción de las comisarías 12 y 18 y por este motivo, los vecinos quieren acordar con ambas jefaturas un sistema coordinado.

Con la ilusión de una vida más tranquila, las familias de Los Hornos apuestan a que en esta semana se den los primeros pasos de un plan preventivo que se afiance en el tiempo.

Más reclamos

Vecinos de la toma 7 de Mayo de esta ciudad también buscaron organizarse para reclamar más seguridad y a la vez, mantener un diálogo permanente con las fuerzas de seguridad.

Desde hace meses, hay una gran preocupación por una serie ininterrumpida de delitos y por ese motivo acordaron juntarse y pedir respuestas concretas a la Policía provincial.

Semanas atrás, los integrantes de un grupo de familias mantuvieron un breve diálogo con los responsables de la unidad policial de la jurisdicción y le reclamaron su presencia para acordar medidas mínimas de prevención.

Cecilia Neira, quien se puso al frente de las gestiones, destacó a este diario que es fundamental la participación del conjunto de los habitantes de la toma. Aclaró que “con el presidente del barrio no podemos contar” y reiteró que con asaltos y robos permanentes “no se puede vivir”.

Asimismo, para graficar la delicada situación de inseguridad en algunos sectores, Neira manifestó que "estamos todos encerrados con candados".

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