Vecinos de la Sexta luchan para que no desalojen a Ramón y sus siete perros

Vecinos de la Sexta luchan para que no desalojen a Ramón y sus siete perros
El hombre reside desde hace dos años en una vivienda improvisada en un terreno que, presuntamente, pertenece al municipio y fue vendido a una cadena de supermercados.
Vecinos de la Sexta Sección luchan para que no se queden sin un lugar para vivir un anciano con sus siete perros, que fue trasladado dos veces en pocos días.

Se trata de Ramón Orozco (67), un ex jardinero y oficial albañil, ahora jubilado, que desde hace dos años reside en la intersección de Perú y Videla Correa. O al menos eso era estable hasta la semana pasada, cuando el viernes vino una autoridad de la Municipalidad de Ciudad, a la que no pudo identificar, y le dijo que debía abandonar el lugar antes del lunes, ya que el lote había sido vendido a la cadena de supermercados Coto, según relató.

En esa esquina, Ramón y su amigo que suele vivir con él, Domingo, habían improvisado una vivienda con una carpa y algunos muebles. "Me dijeron que me iban a sacar las cosas a la calle si no las corría, por lo menos, hasta atrás de aquel caño", dijo mientras señalaba con su dedo un poste de luz ubicado a 20 metros hacia el sur, punto que indica donde termina el terreno municipal.

Para evitar el conflicto, con ayuda de los vecinos que suelen donarle ropa o alimentos diariamente, todas las pertenencias de Ramón fueron trasladadas hasta el lugar.

Sin embargo, no todo fue tan sencillo para el hombre que una década atrás residía en un galpón del Parque Central, de donde fue echado para luego construirse la Nave Cultural.

Una vez en su nuevo lugar, se enteró que el lote pertenecía a Vialidad, por lo que tampoco podía residir allí. Quien acudió al lugar en esta ocasión fue el subsecretario de Relaciones con la Comunidad, área dependiente del Ministerio de Seguridad.

Los vecinos hablaron con el funcionario y, tras una tensa negociación que no pudo prosperar ya que el hombre no se quiere separar de la jauría de perros que "son como mi familia", los lugareños volvieron a contribuir para que vuelva al punto de la semana pasada.

El amor de Ramón para sus mascotas es ejemplar. Quedó evidenciado cuando, mientras todos los vecinos le pedían respuestas a Gil, él aprovechó para ir a una carnicería cercana y buscar algunos huesos para sus perros. Otras personas incluso aseguraron haberlo visto darle de comer a los animales antes de alimentarse a sí mismo.

Un problema sin solución inmediata

Al llegar Alejandro Gil, les ofreció a los ancianos un hogar donde quedarse -el Cefereino Namuncurá o el Santa Marta-, un depósito para guardar sus muebles y otro espacio para que cuiden a sus mascotas.

Sin embargo, Ramón y los vecinos desistieron de esta idea, ya que no puede separarse de su "familia", es decir, de sus siete mascotas.

"No queremos que se repita el caso de Francisca", dijo la vecina Paola Carrillo, en referencia a la mujer que vivía con varias decenas de animales y también fue desalojada del edificio donde ahora funciona la Nave Cultural.

"No queremos asistencia social, ni un subsidio, sino un lugar donde lo acepten con sus mascotas e incluso lo pueda cuidar, como si fuera un sereno", agregó.

Gil planteó que, pese a no ser delincuentes, al estar ocupando un terreno de Vialidad están cometiendo un delito por lo que tenían que abandonar el lugar. Sin mayores certezas sobre la presunta medida de desalojo por parte de la Municipalidad de Capital en el anterior terreno, los vecinos y Ramón decidieron que vuelva a la esquina de Perú y Videla Correa.

Castillo comentó que espera que pueda seguir en el lugar durante algunos días, ya que están avanzadas las posibilidades de conseguirle una casa donde resida el hombre, ahora jubilado. Sin embargo, todos están a la expectativa de lo que suceda con la supuesta orden judicial que ordena el desalojo.

Una vez resuelto el asunto, aunque de forma parcial, los policías que estaban a la espera de órdenes se retiraron del lugar y Ramón, Domingo y sus siete perros volvieron a su humilde vivienda, al menos por esta noche.

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