Según manifestaron, el medio millar de personas que vive en Santa Rosa del Mar consume agua contaminada con nitrato debido a que las napas están afectadas por los lixiviados provenientes del predio de disposición final de residuos. Aseguran que el sólo contacto con el líquido turbio que obtienen de los pozos genera lesiones en la piel y, en caso de beberlo, padecen severos cuadros de gastroenteritis.
Este domingo anticiparon a 0223.com.ar que analizan realizar una manifestación para reclamar al municipio que realice obras de agua corriente en la zona. Mientras los vecinos del barrio Alfar, al sur de la ciudad, continúan organizando manifestaciones a la vera de la ruta 11 para denunciar que el agua que retiran de las napas está contaminada y no es apta para consumo humano, los habitantes de Santa Rosa del Mar analizar seguir los mismos pasos. El problema que padecen es el mismo: las 500 personas que residen en la zona sólo acceden a un recurso que contiene importantes valores de nitrato ya que los pozos de los cuales lo retiran están infectados por los lixiviados provenientes del predio de disposición final de residuos. Así lo advirtió en diálogo con 0223.com.ar, Mónica Sosa, quien aseguró que desde que vive en el sector -por lo menos, 15 años- el reclamo por obras que les garanticen la provisión de agua potable es una constante. “Hay pozos en las casas pero el agua que sacamos de ahí está contaminada por los líquidos con nitrato que llegan por una vertiente que viene desde el basural. Ese agua es turbia y si se la usa para bañarse, por ejemplo, produce la aparición de escaras o granos”, contó. En cambio, agregó, beberla o utilizarla para la cocción de alimentos, implica que surjan “problemas de diarrea y vómitos”. “Hace muchísimos años que estamos haciendo reclamos a la municipalidad pero, en todo este tiempo y después de cortar la calle en Antártida Argentina, solamente logramos que nos colocaran algunos tanques, pero todos están en la zona del Monte Terrabusi, es decir, a unas seis cuadras de 150 metros de nuestro barrio”, reflejó. También señaló que las autoridades de Obras Sanitarias les “prometieron que iban a perforar nuevos pozos” y que si bien a la fecha no lo concretaron, consideró que “si antes no analizan el agua, termina siendo lo mismo”. Frente a ese panorama, Sosa resaltó que los vecinos empezaron a reunirse con la intención de insistir con el pedido y llevar adelante medidas de fuerza, en caso de resultar necesario. “La gente está cansada de vivir así porque encima tampoco tenemos luces ni las calles en condiciones, ni escuelas a dónde mandar a nuestros hijos. Por eso, si no nos dan una respuesta urgente, empezaremos por cortar la calle y después veremos cómo continuamos con el reclamo”, anticipó.
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