Los vecinos recuperaron el Club Atlético Sportivo Fénix

Los vecinos recuperaron el Club Atlético Sportivo Fénix
Con su comisión directiva recién conformada, el fin de semana pasado realizaron la primera peña familiar.

En la calle Belgrano 1786, las puertas del antiguo Club Sportivo Fénix se volvieron abrir. La cantidad de niños del barrio fue el disparador, para que un grupo de vecinos comenzaran a pensar la manera de hacer resurgir el lugar. El fin de semana pasado más de cien personas asistieron y disfrutaron de la primer peña para festejar la conformación de la nueva comisión.

“El club estaba cerrado de 1994, porque había quedado acéfalo. Estaba a cargo de un casero que falleció hace tres años, luego nos entregaron la llave, comenzamos a abrirlo para los festejos del día del niño. Allí nos dimos cuenta de la importancia que tiene un lugar como éste para el barrio y el año pasado comenzamos a trabajar para recuperarlo" relató el actual presidente del Club Osvaldo Marilungo. Además agregó que la semana pasada quedó finalmente conformada toda la comisión.

La institución fundada en 1954, hoy cuenta con una grupo directivo conformado por diecisiete miembros y 56 socios que con un bono contribución de 10 pesos ayudan al club a resurgir. “No había quedado ningún socio, iniciamos sin una moneda, sólo eran deudas, trabajamos mucho haciendo empanadas, locro, bonos contribuciones y lo fundamental es la ayuda gubernamental que recibimos. No dejamos de agradecer al gobierno que nos dio un subsidio de diez mil pesos y la Municipalidad uno de seis mil para el alumbrado que ya luce el club" agregó su reciente presidente. Además señaló que ya instalaron la red cloacal, remodelaron los baños, revocaron las paredes y tienen la esperanza de, en algún momento, poder techar.

El club además cuenta con mascota propia, un can que desde hace tres años llegó al lugar cuando las puertas del predio se abrieron por primera vez . “Se llama ‘Borche’, mi nieta lo bautizó, es un integrante más de la comisión, viene a todas las reuniones” dice entre risas Rosa Gil, una de las vecinas que integra la comisión. El pequeño animal, un perro callejero con el que se encariñó todo el barrio, adoptó al club como su hogar y a todos los miembros de la comisión como sus dueños.

“El fin de semana pasado se armó un lío tremendo porque entró otro perro y él no deja que ninguno entre al club, cuando abrimos permanece acá y a la noche, ahora, duerme en mi casa" relató la vecina.

El lugar que permanece lleno de recuerdos fue lugar de encuentro de todo el grupo vecinal. “Acá veníamos con mi marido a los bailes cuando éramos novios” rememora Rosa Gil ante la mirada de su esposo Daniel, que agregó: "En este lugar se hacían los mejores bailes, los famosos bailes de carnaval, todos los recordamos".

“Hemos participado en las carrozas, en la década del noventa ganamos con un gusano enorme que hicimos con todos los vecinos del barrio, después otro año hicimos el ave fénix, la anécdota fue que antes del desfile alguien se puso a fumar y se nos prendió fuego el ave, así que pasó la carroza medio quemada" rememora entre risas Ester Matilla, otra de las vecinas.

Una despedida del año con una peña a 'la canasta', como la del fin de semana pasado es lo que sus miembros planean. Con la antigua difusión del 'boca en boca' los vecinos se organizan para volver a darle vida a un club que como señaló una de sus tesoreras pretende “reunir a toda la familia de nuevo”.

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