Unas 190 personas de San Martín de los Andes pidieron a la intendenta, Cristina Frugoni, que controle los trabajos que se realizan en la principal vía de acceso a la ciudad.Anterior
La misiva lleva la firma de más de 190 personas y enumeran una serie de consideraciones respecto de los trabajos que lleva a cabo la empresa responsable de las tareas en la principal vía de acceso a la ciudad.
En la trascripción del escrito que dio a conocer el diario digital La Voz de los Andes, los vecinos se preguntan si el “paquete estructural de la ruta (constituido por un terraplén de áridos previamente zarandeados para eliminar todas las partículas de mayor tamaño y debidamente compactado para asegurar su estabilidad), habría sufrido deformación que ameritara alguna intervención”.
“Una observación detallada nos pone de manifiesto que en los tramos donde se está realizando el agregado de piedras sobre la calzada, no había sufrido deformaciones del paquete estructural. Al menos no más que la que podrían observarse en otros tramos como el comprendido entre la angostura del río Chimehuin y el puente del río Curruhué saliendo de Junín de los Andes, donde la obra consiste únicamente en la reconstrucción de la cinta asfáltica”, señalaron.
Criterios
Además plantearon la duda si en los tramos mencionados hiciera falta una reconstrucción del paquete estructural, “¿el método que se está utilizando, que consta de agregar una capa de piedra bocha sobre la cinta asfáltica existente sin ningún tratamiento previo y sin obras de calzado en los taludes laterales resulta apropiado y técnicamente indicado?”.
“Un análisis basado en el sentido común nos indica que cargar piedras bochas sobre una superficie lisa como es la cinta asfáltica, y luego construir sobre él una nueva superficie de rodamiento, equivale a amontonar bolitas sobre un piso duro, taparlos con una alfombra y luego intentar caminar sobre la alfombra sin que se muevan las bolitas bajo nuestros pies”, explicaron.
Otro de los puntos cuestionados tiene que ver con que esos tramos se han levantado respecto del trazado original, por lo que se sostienen que “no sólo hace más peligrosa la ruta debido a la altura del talud lateral, sino que además angosta las banquinas por debajo de lo técnicamente aceptable desde el punto de vista estructural y de la seguridad”.
Vale aclarar que la repavimentación de la Ruta 234 fue licitada y adjudicada por la Dirección Nacional de Vialidad a la empresa Codi Conevial, y comprende el tramo que va desde el nacimiento en el paraje La Rinconada hasta el lago Villarino.
No obstante los vecinos le solicitan al Ejecutivo municipal que se arbitren los medios para la realización de una auditoría independiente, a fin de conocer si la obra se ajusta a criterios técnicos y sustentables.
Comentá la nota