Aún así, notan que el ritmo de trabajo ha disminuido en el último tiempo. En tanto, los comerciantes se ven afectados por el corte de la avenida.
La obra de pavimentación de la avenida 554 de Quequén, entre 521 y Almirante Brown, continúa avanzando y quienes viven en ese sector se muestran muy conformes con el trabajo que se está haciendo. En las conversaciones entre vecinos todos los días surgen comentarios en los que enumeran los beneficios que le traerá la finalización de la obra, pero también surgen muchos en los cuales se plantean algunos inconvenientes relacionados al corte de las calles, que ya lleva bastante tiempo.
Por otro lado, ya van adelantando que desde el área de Tránsito, en cuanto se finalice la construcción, tendrán que vigilar el área por las picadas ya que, si bien se están colocando reductores y aun la avenida está cortada en todo ese sector, las motos ya empiezan a pasar a alta velocidad.
Cabe recordar que la obra terminará con la instalación de las columnas de alumbrado y la pintura de lomos de burro pero se ha demorado bastante más de lo que se había planteado en un principio.
Un esperado progreso
"Veo un gran progreso y parece que están tratando de hacerlo bien”, manifestó Cristian Rivero, quien vive sobre la 554 hace dos años. Sin embargo, se mostró extrañado ante una rajadura que ya se abrió en el pavimento nuevo frente a su casa. Además, indicó que nota "un avance en la ciudad que en la gestión anterior no se vio”.
Por otro lado, Fabián Sánchez expresó que la obra va "un poco lerda” pero que el cambio es "único” ya que es algo que ha esperado desde hace 33 años. "A veces poníamos bancos y sillas para que no pasen los autos porque no se podía estar del polvillo. Repasabas la mesa y al rato estaba llena de polvo de nuevo y hemos tirado televisores y videocaseteras porque se rompían de la tierra”, contó. También agregó como anécdota que un día llegó y encontró frente a su casa un Torino al que le había entrado agua adentro de la cabina y por haber quedado "colgado” en un bache.
Roberto Haedo, trabajador de seguridad en un predio que da a la 554 indicó que ve a la gente trabajar todos los días en la pavimentación y que muchos vecinos no valoran el trabajo que se está haciendo. "Es una comodidad, es una zona de mucho tránsito. Por eso van a tener que tener cuidado con los pibes que andan en moto hechos unos locos y controlarlos para que esto no sea una pista de carreras”, señaló Haedo.
Por último, es bueno recordar que si bien en un principio se había mencionado que podría ser habilitado algún tramo, desde el Ejecutivo se confirmó que la calle será habilitada una vez que esté toda terminada y sea inaugurada la obra.Actualmente, el asfalto está hecho, de un lado de la avenida, hasta la entrada de la cancha de Ministerio (calle 535) y de la otra mano hasta unos 250 metros más adelante.///
Comerciantes complicados por el cierre de la avenida
"Muy lindo el asfalto pero a mi me están haciendo pedazo”, indicó Ricardo Wagner, quien tiene una herrería en la que, generalmente, repara camiones y autopartes, justo en el medio de la parte que está siendo asfaltada. "Esto ya tendría que estar habilitado hace tres o cuatro meses pero todavía falta bastante”, dijo indignado.
El hombre aseguró que su negocio ha decaído en estos meses y se mostró intrigado por saber por cuál es el motivo por el cual se ha demorado más tiempo que el que se había marcado antes de comenzar. "Arrancaron bien y rápido, pero cuando llegaron a la 531 aflojaron mucho el ritmo y, mientras tanto, no me llega ningún camión porque no dejan pasar a nadie”, explicó.
Aún así, a pesar de los problemas económicos que le está generando la obra, se mostró conforme de que haya comenzado y a la espera de que se termine lo antes posible para que el negocio mejore en el futuro.
Por su parte, Gustavo y Juan José Díaz, que tienen un mercado y carnicería en la 554, explicaron que se les complica bajar la mercadería, sobre todo la carne ya que pesa mucho. "Tienen que traer la media res al hombro desde la esquina, me perjudicó un montón pero estamos contentos que se haga el asfalto que hace tantos años esperamos y reclamamos”.
Finalmente, los Díaz se mostraron muy optimistas de cara al futuro, señalaron que "toda obra lleva tiempo” y que "va a mejorar la calidad de vida en general” porque no habrá más pozos, pantanos ni polvillo.///
Comentá la nota