Vecinos de Plaza Mitre aseguraron que la zona se ha transformado en uno de los sectores que “más viene sufriendo el proceso agresivo de construcción, que no siempre es compatible con la historia y con los usos residenciales del barrio”. Estaría previsto construir casi 60 edificios en el señalado barrio. Se temen futuros inconvenientes en los servicios de agua y cloacales.
Según dijo, “quien lee con detenimiento el proyecto se da cuenta de que tiene algunos errores de redacción que podrían dar a pensar que está hecho para que no pueda ser aplicado porque, por ejemplo, menciona barrios que ni siquiera tienen su límite definido”, explicó, y graficó: “Donde dice 'centro', ¿dónde comienza y termina el centro?”.
Incluso, señaló, “aún en el propio barrio Chauvín, al no tener una Asociación Vecinal que determina los límites del barrio, es un poco confuso determinar dónde empieza y dónde termina”.
Ante estas falencias, la ex concejal se preguntó si “no podría haber sido mejor planteado cuando viene del propio Ejecutivo, que es el área que tiene todas las herramientas de profesionales para establecer lo que se quiere hacer porque donde haya una duda puede haber una acción judicial y las ordenanzas tienen que evitar que haya ese tipo de situaciones”.
Y aseveró: “Esto se podría haber hecho mucho antes y este proyecto da la sensación de ser una respuesta política a cuestiones que se vienen planteando”.
En otro orden, Coria cuestionó el hecho de que Plaza Mitre, “siendo uno de los sectores que más viene sufriendo el proceso agresivo de construcción, que no siempre es compatible con la historia y con los usos residenciales del barrio”, no haya sido contemplado en el proyecto de ordenanza girado por el intendente Pulti al Concejo Deliberante.
Conforme a su relato, la jurisdicción contaba hace un año atrás, según dichos del presidente de Obras Sanitarias, Ing. Mario Del'Ollio, con “alrededor de 60 proyectos para construir en la zona”.
Para la vecinalista, el alto número de emprendimientos inmobiliarios produce primero “un cambio muy fuerte del perfil del barrio porque donde había una casa y vivía una familia, ahora nos encontramos con un edificio donde viven al menos 10 ó 20 familias”, pero también “inconvenientes en relación al servicio sanitario”.
“Hay cuadras donde hay dos proyectos de edificios, lo cual es una barbaridad para lo que es el funcionamiento normal de los vecinos: ahora cualquiera corta la calle y pone un contenedor en la vereda”, describió.
Por último, aclaró que pese a que “todos coincidimos en que nadie está en contra de la construcción”, subrayó la necesidad de que “se aplique un plan de desarrollo urbano que sea sustentable, que no cambie de manera tan abrupta el perfil de los barrios y que no deje el típico chalet o la construcción histórica de la ciudad encerrada entre paredones”.
“No decimos que no se pueda construir, pero sí que se tenga un criterio de preservación histórica”, definió.

Comentá la nota