Los vecinos del barrio residencial Playa Grande afirmaron que el sector se padece una permanente “degradación urbanística” como consecuencia de la actividad nocturna de la calle Alem y el impacto de la construcción de edificios. Aseguraron que las autoridades municipales no brindan respuestas a los constantes reclamos y, en definitiva, “nos terminamos juntando para defendernos del Ejecutivo”.
Para Roberto Hernández, quien vive en la zona desde hace siete años, “cuando casi no se podía ni fumar en la vereda”, la calidad de vida se fue “degradando” en poco tiempo.
“Hay bares y restaurantes que funcionan como discotecas y, pese a que está prohibido por ordenanza y todo el mundo lo sabe, nadie hace nada”, cuestionó, a la vez que reparó en que de concretarse el anunciado traslado de los boliches a la Escollera Norte, “nos construirían edificios de altura”.
“Es decir, o discotecas o edificios y ninguno de nosotros se compró una casa en un barrio residencial para mirar edificios por la ventana o vivir intranquilos”, subrayó. En ese contexto, admitió que le resulta “incomprensible” que “no se pueda mantener la fisonomía de un barrio”.
A su turno, Ricardo Mastai, otro vecino de Playa Grande, advirtió que “si las autoridades cumplieran con las leyes, nosotros no tendríamos que estar reuniéndonos en una Asociación Vecinal para ver qué se puede hacer”, y aseveró: “Nos terminamos juntando para defendernos del Ejecutivo”.
Por su parte, Carlos Carricart, presidente de la Asociación Vecinal de Playa Grande, al hacer referencia al boom imobiliario que tiene lugar en ese sector de la ciudad, hizo hincapié en que la construcción de nuevos edificios perjudicaría a los residentes en la recepción de los servicios sanitarios. “Hay un informe de Obras Sanitarias de 2007 que desaconseja el incremento poblacional en el sector por la provisión de servicios y ya tenemos problemas de aguas en el sector”, remarcó.
Asimismo, el vecinalista indicó que la propuesta del gobierno de Pulti que buscaba la construcción de edificios en la zona luego del anuncio sobre el traslado de boliches de Alem a la Escollera Norte “es una idea de carácter inmobiliario” porque involucra a “personas que tienen actividades de tipo inmobiliario en el barrio más que para vecinos residentes”.
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