Para acceder a las viviendas del Plan Federal hubo 2100 inscriptos, mientras que otros 500 se apuntaron al sorteo de los terrenos de 10 metros de frente por 25 de fondo.
En una noche cargada de emociones, más de dos mil vecinos participaron del sorteo de 150 casas del Plan Federal de Viviendas y 50 terrenos del Estado Municipal ubicados en la zona del Barrio La Movediza. Para acceder a las viviendas hubo 2100 inscriptos, mientras que otros 500 se apuntaron al sorteo de los terrenos de 10 metros de frente por 25 de fondo.
El registro sobre el que se basó el sorteo fue encarado anteriormente por el Municipio en la figura del censo de demanda habitacional.
Atento a que el número de participantes supera ampliamente los 200 favorecidos, el secretario de Desarrollo Social, Oscar Teruggi, reiteró que “en números fríos esto es un paliativo para una situación muy compleja que enfrentan Tandil y los demás municipios de la provincia, pero con una mirada social, poniéndole a esos números nombre y apellido y el rostro de un vecino o vecina y su familia, podemos mirar el vaso medio lleno y decir con alegría que hemos dado un paso muy importante”.
Las casas otorgadas se encuentran en distintos estadios, algunas en los cimientos, otras a medio construir y un grupo está listo para ser habitado.
En tanto que para la adjudicación de las parcelas se tuvo en cuenta una serie de requisitos que, aunque muy flexibles y benignos, apuntan a garantizar que el beneficiario tenga una cierta capacidad de ahorro que le permita afrontar la construcción de su casa.
Aunque el acto transcurrió en clima de fiesta y sin sobresaltos, en la previa se había rumoreado la posibilidad de una movilización del grupo de ocupantes encabezado por los activistas que tomaron durante casi un mes el CIC de La Movediza.
En referencia a ese asunto y al conflicto originado por la ocupación ilegítima de algunas de las unidades habitacionales del Plan Federal, el ingeniero remarcó que “las casas y los terrenos que sorteamos esta noche no se encuentran ocupados”. Y con relación a los ocupantes puntualizó: “No estamos de acuerdo con los métodos de los intrusos por una cuestión de estricta justicia. Esta noche aquí hay más de dos mil personas con las mismas o peores necesidades que los ocupantes ilegítimos pero que sin embargo no emplearon la fuerza; eso marca que son gente con códigos que tuvo respeto por sus convecinos y por las instituciones, entonces, no hacer este sorteo hubiera sido convalidar el imperio de la fuerza, pero también una injusticia social muy grande”.
Un centenar de las casas que se adjudicaron en el sorteo pertenecen al Plan Federal de Viviendas que financia el Estado Nacional y que se erigen en el Barrio La Movediza, parte de un plan anunciado hace varios años por el gobierno nacional que terminó demorándose mucho más de lo razonable. Las restantes 50 serán financiadas por ANSES en terrenos que aporta el Municipio.
LA SATISFACCIÓN DE LUNGHI
Tras inaugurar el acto con una breve y sentida alocución, el intendente Miguel Lunghi descendió del palco donde se montó el bolillero gigante y se ubicó en un costado del recinto para seguir el desarrollo del azar.
“La falta de vivienda es un tema de importancia cardinal, pero a nadie escapa que el Municipio no tiene los recursos que hace falta para construir barrios en la escala que el problema requiere. Si viviéramos en un país Federal y administráramos los recursos en los Municipios otra sería la historia”, analizó el pediatra y volvió a puntualizar que “de Tandil se van carretillas de plata hacia el gobierno central pero después vuelven monedas; en los papeles somos Federales pero en la práctica es un país Unitario y para solucionar este tipo de coyunturas tenemos que andar mendigando que nos devuelvan un poco de lo mucho que aportamos”.
A pesar de esa mirada, Lunghi se retiró del acto “con alegría porque el balance es bueno, hoy 150 familias de Tandil se irán a dormir con la certeza de que el hogar sobre el que edificarán sus sueños y el de sus hijos ya dejó de ser un anhelo lejano y es una realidad palpable que les alegra la vida y a nosotros también”.
Antes de llegar a la puerta que desemboca en avenida Avellaneda, el Jefe de Gobierno recibió el abrazo emocionado de una beneficiaria, quien con la voz entrecortada por un llanto desbordado de emoción le confió que ella y su marido trabajan de sol a sol pero no lograban ahorrar lo suficiente para construir el techo propios bajo el que cobijarse junto a sus dos hijos. Escenas de esa índole se repitieron durante la adjudicación.
“Estamos casados desde hace once años y nunca nos faltó el trabajo porque no le hacemos asco a nada, pero igual nunca pudimos juntar la plata para construir”, dijo un hombre de unos 30 años que sostenía en brazos a una criatura de tres, mientras su mujer abrazaba entre lágrimas a la hija del matrimonio de 9 años. El nene va a crecer teniendo casa, pero la gordita lo disfruta así porque ella sabe lo que es alquilar, nos ha visto trabajar horas y horas a los dos y a veces ni así podíamos juntar la plata a tiempo para el alquiler. Desde que ella nació nos tuvimos que mudar cuatro veces y eso para los pibes es muy duro”.
Entre los inscriptos para el sorteo de lotes se destacó una gran cantidad de parejas jóvenes, algunos con hijos pequeños. Casados, comprometidos, en pareja; describían cuando se les preguntaba.
Un rasgo que también los distinguía, además de la juventud, era la casi uniformidad en la conducta al saberse favorecidos: de inmediato enviaban la buena nueva a familiares y amigos con mensajes de texto.

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