Uno de los encuentros fue en 44 y 29. El otro, en Villa Castells. Todos piden reforzar la prevención
Saturación, controles, identificación, prevención, operativos. Todo el léxico que históricamente circulaba por las comunicaciones entre policías ahora también se extendió entre un ama de casa, un taxista o un comerciante. Son evidencias de una sociedad movilizada que decidió reunirse con las autoridades encargadas de protegerla, para exigirles en la cara que se aboquen a evitar que le sigan robando. Ayer a la mañana hubo dos nuevos ejemplos de esa tendencia, que ya consiguió adeptos en casi todos los puntos de la Región. Fue en La Loma y en Villa Castells. La primera de las dos comenzó hacia las 11 en un club de fomento de 44 y 29. Allí hubo alrededor de 50 vecinos que estamparon su firma en un petitorio oficial que ya quedó en manos de los jefes policiales de la jurisdicción. A propósito, quien comanda al personal de la seccional 4ª es el subcomisario Juan Miguel Retamozo, en reemplazo de Sergio Sal, que según lo que les dijeron a los vecinos “fue retirado de ese cargo por motivos de salud”. Pero quien tomó la voz principal fue Darío Camerini, jefe de la Distrital Centro. Ese jefe explicó que está previsto un refuerzo del patrullaje para la zona de la avenida 44 en el tramo que va desde 28 hasta la Circunvalación y en las calles aledañas. “También habrá un móvil designado al horario de salida de los chicos del colegio de 44 entre 29 y 30”, señaló Gustavo (46), uno de los vecinos. Los reclamos se basan en al menos 15 asaltos bajo distintas modalidades que castigaron a ese sector de La Loma en los últimos dos meses. “hay que hacer la denuncia” En 13 y 502 de Villa Castells, una hora más tarde empezó el otro encuentro por inseguridad. Fue la tercera reunión en ese barrio de Gonnet, donde la idea general es la de ir moldeando un plan integral de prevención del delito, con una comisión vecinal trabajando de la mano con la comisaría 13ª. En los encuentros previos en los que se debatió la problemática del delito, surgió de inmediato la diferencia entre las cifras de asaltos ocurridos y los que estaban formalmente denunciados en la seccional. Por eso, una de las conclusiones de la reunión de ayer es que “la gente tiene que denunciar cada vez que le roban, para que las estadísticas oficiales sean realistas”, explicó Cecilia, vecina del barrio. Cristian Bojanovich, a cargo de la comisaría de Gonnet, anunció que se asignaron para recorrer las calles un patrullero fijo para Villa Castells, un móvil municipal, efectivos de Caballería, motos y un cuatriciclo con uniformados a bordo. Todo ese personal adicional se completa con “la identificación permanente en la estación de trenes, en respuesta a uno de los reclamos más repetidos en el barrio”, subrayaron fuentes policiales. La intención será amainar el impacto de la delincuencia en las zonas más castigadas: los alrededores de la calle 500 de 13 a 8, y todo el sector posterior a la calle 7, “que siempre estuvo todavía más postergado”, dijeron en la reunión. El lunes habrá una reunión privada de una delegación de doce vecinos con Bojanovich. De ese encuentro surgirá el primer boceto del objetivo último y más abarcativo de estas reuniones: un plan de seguridad integral para todo Gonnet. Todo seguirá con una junta de firmas el martes a las 18 en esa misma esquina.
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