Al igual que sucede en los sectores más altos de esta ciudad, vecinos del barrio San Miguel reclaman la falta de agua y aseguran que los constantes cortes en el suministro del líquido vital afectan a unas 400 familias
En tal sentido, uno de los pobladores del lugar, Carlos Biela, señaló que analizan hacer una marcha hacia el edificio de la Municipalidad y hacia la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) para insistir con el reclamo que ya lo han realizado a través de notas. “Hay semanas donde no tenemos agua durante cuatro o cinco días. Según nos dijo el presidente de la comisión vecinal, las bombas están quemadas y sin embargo cuando lo pudimos ver, nos dimos cuenta que sólo un disyuntor estaba quemado”. Cabe remarcar que el miércoles pasado los vecinos se concentraron frente a la sede municipal, pero no obtuvieron respuestas concretas por parte de los funcionarios, por lo que esta semana volverán a manifestarse.
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