Un centenar de personas de la Asociación Familiares de Víctimas de la Inseguridad se reunieron frente a Casa de Gobierno y luego marcharon hacia la Legislatura reclamando a viva voz justicia y seguridad.
Integrantes de la Asociación Familiares de Víctimas de la Inseguridad marcharon esta mañana a la Casa de Gobierno y posteriormente hasta la Legislatura Provincial para pedir justicia y por mayor seguridad. En ambos lugares intentaron ser recibidos por algún funcionario o legislador pero recibieron como respuesta que los funcionarios no se encontraban en sus despachos y por lo tanto no los podían atender.
Oscar Moreno, de Rosario, dialogó con Sin Mordaza sobre la muerte de su hermano Agustín Moreno: “Mi hermano falleció el 1 de marzo, le pegaron un tiro para robarle y hace siete meses que no tenemos noticias de nada. La policía sabe quién lo mató, les dijeron a los fiscales pero ellos están ausentes. Nunca nadie se acercó a hablar con nosotros. Para pedirte el voto se acerca cualquier político, pero para atender a la gente no se acerca nadie”.
Oscar expresó que sabe quiénes fueron los autores del homicidio: “A mi hermano lo mataron cartucho y el hermano, viven en la calle Gorriti al 6200 de Rosario, en una casa verde de la esquina. Sé más yo que todos los fiscales”.
Finalmente expresó su indignación con lágrimas en los ojos: “Yo siento impotencia porque esto no se acaba más. Mi hermano era un laburante y me lo devolvieron en una bolsa. Nadie se hace cargo de nada, la policía es un desastre, no había nada porque borraron todo pero alguna solución tiene que haber, no podemos seguir así”.
Esther Goiriz, también habló con Sin Mordaza sobre su hermano Jorge y relató: “Mi hermano fue a realizar una denuncia por una riña. Estaba trabajando en un camión de auxilio con su hijo de 3 años y lo atacaron, entonces fue a realizar una denuncia a la Comisaría 2° y quedó detenido por orden de la jueza Susana Luna que lo dejo detenido e incomunicado con una caratula de tentativa de homicidio. Estuvo 6 días en la comisaría. Lo golpearon, lo mojaron y lo dejaron en la intemperie en pleno invierno de 2013 y empezó a empeorar su estado de salud. Estaba totalmente incomunicado y tenía un problema de arenilla en los riñones y falleció por neumonía. El entró caminando solo a realizar una denuncia y me lo devolvieron en un cajón. Él era taxista, no tenía ningún antecedente, fue a hacer una denuncia porque confiaba en la justicia y me pagan devolviéndomelo en un cajón”.
También con lágrimas en sus ojos expresa: “Siento mucha impotencia, mucha bronca y además tengo más miedo a la policía corrupta que a los delincuentes. Queremos justicia”.
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