En el barrio Primero de Mayo unas quinientas personas permanecen sin suministro de energía eléctrica, esto imposibilita además la extracción del agua de los pozos. Tras reiterados reclamos y gestiones, los vecinos continúan a la espera de una respuesta por parte de EMSA.
“La falta de energía eléctrica fue justificada por Emsa, diciendo que los transformadores de los barrios que lindan con Primero de Mayo, no cuentan con la potencia suficiente para abastecer de energía a los afectados, y que no se podía poner otro por la falta de calles”.
Esto habría motivado que al menos tres vecinos tuvieran que trasladar sus precarias viviendas a otra parte para posibilitar el trazado de una nueva calle que finalmente se abrió la semana pasada. Tras la intervención de la maquinaria pesada que realizó dicha obra, una de las tres viviendas quedó literalmente partida a la mitad. –ver foto- A pesar de la apertura de la mencionada calle, el transformador nunca llegó.
Primero de Mayo se asienta en inmediaciones del antiguo basural a cielo abierto, lo que constituye un peligro en lo que a la extracción del vital líquido se refiere, puesto que los vecinos del lugar lo obtienen de pozos de poca profundidad.
Actualmente existe una perforación, pero esta no puede ser utilizada para extraer agua ya que no cuenta con la electricidad que las bombas requieren para funcionar. El barrio también carece de un reservorio y la red de cañerías necesaria para la distribución
Entre los vecinos del cada vez más populoso barrio se encuentran ancianos y personas discapacitadas que, por la falta de calles, tienen grandes dificultades para salir de la zona y acceder a los centros médico asistenciales.
Según señalaron, “en una zona tan vulnerable tampoco se realizan tareas de prevención, descacharrizado y fumigaciones”.
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