Se trata de familias de la cuadra de Pasaje Leuvucó al 3400. Aseguraron que en Epec y el Municipio no obtuvieron respuesta pese a innumerables reclamos. No descartaron protestar sobre ruta 8
Las altas temperaturas de los últimos días han recrudecido la situación, ya que los residentes no pueden proveerse siquiera de agua fresca. Comparten un cable de energía conectado a una línea contigua, y mantienen los alimentos acumulándolos en una sola heladera.
“Usamos un solo cable para todas las casas y no se puede enganchar todos los artefactos. El tema es que en esta cuadra son todos chicos. El más grande debe tener ocho años. Llevamos todo a una sola heladera. Armamos botellas y nos vamos pasando los hielos para no quedarnos sin agua fresca”, dijo Eva Agüero.
A la vez, la mujer afirmó que desde la empresa provincial se comprometieron a realizar la reconexión la mañana de ayer. No obstante, continúan sin la prestación. “El jefe de Epec nos prometió que venían hoy (ayer). Por más que uno quiera no se puede aguantar más esta situación. No podemos vivir todos con un solo cable”, dijo.
Por su parte, Lilian contó: “Mi hermana me pasa luz para poder conectar la heladera. Entonces voy desenchufando la heladera para poder poner el lavarropas u otra cosa; pero le tengo que avisar a ella para que no conecte nada porque si no le salta todo. Si conectamos dos lavarropas juntos ella también se va a quedar sin luz. Esto ya no es vida”.
En tanto, Walter aseguró que se acercó al ente de energía y a Espacios Verdes y no encontró respuestas. “La gente de Epec nos dice que es la Municipalidad quien tiene que venir a retirar el árbol antes, para que ellos puedan trabajar. Y en la Municipalidad nos mandan a Epec. Se pasan la pelota unos a otros y nadie nos resuelve nada”, explicó.
Señalaron que en cuadras aledañas hubo cuadrillas, pero que cuando los interpelaban por el Pasaje Leuvucó, los técnicos aseguraban que la cuadra no figuraba en los reclamos.
“Le dijimos a una cuadrilla que vino a la calle Quaranta que teníamos problemas y nos dijeron que no estabamos asentados para solucionarnos el problema. Desde el domingo que venimos llamando para denunciar. Nosotros somos los olvidados, siempre nos pasa. Para todo somos el último barrio”, aseveró Lilian.
Los vecinos explicaron que sólo Cotreco asistió al lugar para reactivar las luminarias. Sin embargo, los cables comenzaron a hacer cortocircuito generando un gran riesgo para los niños del lugar. Por el momento la luz pública funciona conectada a una línea que pertenece a la siguiente cuadra.
“El mismo domingo de la tormenta vinieron los de Cotreco porque había un chisperío tremendo, estaba lleno de cables colgando en la calle. Sacaron uno de los cables. A la noche dieron la luz, hizo una explosión tremenda. El cortocircuito era terrible y peligroso para todos los chicos que hay acá”, narró Eva.
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