Aunque realizaron pozos para mejorar el abastecimiento, estos no están conectados a la red por falta de inversión.
La semana anterior General Güemes vivió su peor crisis por la falta de agua en lo que va del año. Varios barrios de la periferia se quedaron sin agua o con muy baja presión y las quejas de los vecinos no se hicieron esperar, ya que esta situación coincidió con las temperaturas más altas registradas en Salta en las últimas semanas.
En Campo Santo hubo un corte de luz en la noche del miércoles y madrugada del jueves. Ello provocó inconvenientes en varios comercios, donde al cortarse la cadena de frío se perdió mucha mercadería.
Francisco Causarano, responsable local de Aguas del Norte, explicó que la situación se debió a la rotura de la cañería que lleva el agua desde el río Mojotoro hasta la planta purificadora de Campo Santo. La situación se solucionó, pero la baja presión en los hogares de algunos barrios continúa.
El departamento Güemes tuvo un gran crecimiento demográfico en los últimos 10 años. La ciudad cabecera, por ejemplo, cuenta con una red planificada para brindar el servicio a unas 15 mil personas, cuando hoy la población asciende a 30 mil.
Para subsanar este problema en los últimos tres años se perforaron pozos en los barrios Santa Teresita, San Isidro, Soem, en la terminal de colectivos y en las localidades de Cobos y El Bordo. Sin embargo, hasta la fecha ninguno está funcionando ni conectado a la red de distribución, ya que se necesita una inversión que supera el millón de pesos,
“Para poder conectar el pozo del barrio Soem hay que excavar y colocar la nueva cañería, hacer un gabinete con tablero y su cableado, además de colocar una bomba sumergida. La inversión asciende a $ 178.000. Se hacen las gestiones para conseguir el dinero, mientras vamos regulando válvulas y redistribuyendo el agua”, dijo Causarano.
La falta de lluvias es otro factor que agrava el problema, ya que llega poca agua del río y los pozos también han disminuido sustancialmente su nivel.
Más problemas
Cabe señalar que las cañerías rotas en las calles de Güemes son una constante, ya que son muy viejas y cada vez que sufren una rotura deben parcharse.
A su vez, cada vez que llueve se producen cortes programados, ya que la captación que va desde el río Mojotoro hasta la planta purificadora instalada en Cobos se llena de sedimentos y es necesario limpiarla. Desde esta planta se distribuye el agua a todo el departamento.
El problema se agrava cuando hay cortes de luz, porque dejan de funcionar las bombas de agua.
Los inconvenientes se suceden desde hace varios años y los vecinos están hartos.
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