Decenas de familias del barrio José Hernández de Solano, ubicado en el partido bonaerense de Quilmes, denunciaron que desde que el Municipio asfaltó las calles de tierra, se inundan cada vez que llueve.
Los vecinos precisaron que debido a la falta de planificación del Municipio, las calles asfaltadas quedaron más altas que las ya existentes de hormigón, donde ahora se llega a acumular hasta un metro de agua.
"Cuando vinieron a anunciar los trabajos, le insistimos al Intendente Francisco Gutiérrez para que haga los desagües. Y nos dijo que lo iba a hacer", precisó una de las vecinas damnificadas, Ada Rodríguez, al medio Diario Popular.
Los vecinos que quedaron en el pozo le exigieron a Gutiérrez que impulse una obra hidráulica con desagües pluviales, similar a la realizada en otro barrio cercano, que permita que el agua escurra y no se quede en la zona.

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