Ante la sucesión de arrebatos y robos en la vía pública, ponen en duda el sistema preventivo. El malestar se deriva de los últimos hechos ocurridos en distintos puntos de la ciudad, que muestran una gran impunidad.
Con el fastidio a flor de piel, tampoco se comprende bien el aporte que brindan las cámaras de seguridad.
Mujeres, niños, ancianos, todos por igual están expuestos en la calle a ser abordados por asaltantes que, en forma muy rápida, se apropian de teléfonos, carteras, mochilas y en los casos más graves, bicicletas o motos.
De manera concreta, en un solo día de la semana pasada se contabilizaron cinco atracos, con tres víctimas menores de edad.
Los vecinos fueron sorprendidos en Río Negro y Roca, Alighieri y Brasil, Los Pinos al 1.300 y en calle Río Salado, entre otros puntos de la ciudad.
La violencia también es un denominador común y bien lo sabe un ciclista que días atrás fue interceptado en Pasaje Penna y fue empujado cuando se conducía en su bicicleta. Ya en el piso, dos desconocidos lo amenazaron con un arma de fuego y se apropiaron de una mochila y el vehículo.
En este marco, a través de la edición web de La Mañana de Cipolletti, hubo múltiples planteos sobre la utilidad de las cámaras que forman parte del sistema de video vigilancia de la ciudad. “¿Cámaras de seguridad? A mí me entraron a robar a mi negocio que está a 20 metros de una cámara de seguridad, el chorro pasó por debajo de la cámara. Cuando fui a la Policía, me dijeron que la filmación no se ve claro y no pudieron sacar nada de información. Después la propia Policía nos dice que las cámaras no sirven para nada, que nunca pudieron solucionar ningún delito”, remarcó una ofuscada Ailin. Casi en el mismo tono, Cristian aseveró que "las cámaras están pintadas".
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