Una interesante comunidad solidaria se construye en una de las redes sociales más consultadas. Se trata de grupos que proponen desterrar la creencia de dar un objeto para recibir otro. Por el contrario, el grupo promueve “hacer circular objetos que uno no usa y quizás otro necesita”. Alrededor de cuatro mil personas se encuentran involucradas en esta modalidad.
De esta manera muchos pedidos son resueltos a través de los comentarios y de hecho, los administradores del grupo procuran que los avisos se renueven para que tengan una pronta solución.
Incluso una usuaria construyó su cama con palets (estructura de madera para cargas) obtenidos de un supermercado, y ahora solicitó a la comunidad un colchón para poder completar su lugar de descanso.
“Alguien tiene??? Yo tengo!!! – Bariloche”, es una red de más de dos mil consumidores “auto sustentados” –según su propia definición- que tiene como condición no comprar ni vender objetos y con una explicación particular: “así evitamos el uso del obsoleto y engañoso dinero, y dejamos de destruir el planeta con la permanente hiperproducción contaminante”.
Sin embargo, para mantener el espíritu original, los moderadores reiteran una y otra vez las normas básicas para el normal desempeño de la comunidad. Entre sus reglas, se insiste en que los pedidos deben ser públicos; no pueden hacer referencia a la venta de animales o la domesticación de especies silvestres; no se permite la venta posterior de los objetos que allí se entregan, ya que si se conoce uno de estos casos es eliminado automáticamente del grupo; tampoco se permiten publicaciones de canjes o trueques; y por último se pide entregar las cosas “en condiciones”.
Además esta modalidad tuvo tal repercusión, que el domingo pasado se organizó una “Grati-feria” en la plaza Belgrano, incluso con artistas invitados, para salir de la Web y pasar al plano personal. De esta manera los creadores de la feria detallaron que apelaron a una economía diferente, un vínculo social distinto y a reconocer “nuestras necesidades”.
En este caso en particular se promovió otra filosofía: “Promovemos la paz y por ello te pedimos que no traigas nada que no sea bueno para todos (drogas, alcohol, armas u objetos hechos para lastimar como elementos de caza y o pesca, o pesticidas insecticidas u otros venenos). Si querés traer comida para compartir te invitamos a traer alimentos sin nada que le haya pertenecido a un animal anteriormente (comida vegetariana, vegana)”, explicaron.
Sin embargo no es el único caso. También se registra otro grupo en Facebook denominado “Yo regalo… kien tiene que me regale”, que cumple con las mismas intenciones y nuclea a poco más de 1.700 miembros.
De esta manera, entre solicitudes y respuestas, se construye poco a poco una comunidad alejada de los mercados tradicionales y que motiva otra forma de relacionarse con las personas más allá de los objetos.
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