Enfermedades respiratorias, alergias y hollín rojizo en filtros y muebles son algunos de los inconvenientes que nombraron. Un estudio de la Red Agroforestal de Chaco avala estas denuncias
Luego del incendio provocado en la zona de acopio de rollizos perteneciente a la fábrica de tanino Unitán SA, muchos fueron los vecinos que solicitaron a la Defensoría del Pueblo que se tramite el traslado de esta industria, que si bien funciona hace 80 años en la ciudad, con el correr del tiempo quedó incluida en el casco céntrico.
Las emanaciones que se producen durante el proceso de fabricación del tanino, según indican los testimonios de numerosos ciudadanos, provocan irritaciones en las vías respiratorias, entre otros inconvenientes.
Catalina, una de las vecinas más antiguas del loteo San Pío, manifestó a La Mañana que los problemas vienen "desde siempre" y que su principal preocupación es referente a las enfermedades de las vías respiratorias que muchas personas que allí viven, padecen. "Nos estamos muriendo de a poco", afirmó, para luego contar que si bien no saben a ciencia cierta si están relacionados con las emanaciones, existen numerosos casos de personas enfermas de cáncer en esos barrios.
Otra mujer dijo a este diario que de forma constante deben limpiar muebles, pisos y filtros de aires acondicionados ya que todos ellos se llenan de "un hollín de color rojizo". "Lo más notorio es el humo que sale a toda hora. En verano es aún peor, y se siente tanto al amanecer como por la noche. El olor a azufre es impresionante y la verdad es que estamos cansados de tener que vivir así", explicó. También nombraron casos de corrosión de techos y manchas.
Estudio
Según lo publicado por el Observatorio de Tierras, Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Red Agroforestal Chaco Argentina (REDAF), se calcula que la población afectada sería de cerca de 3 mil personas y la superficie afectada por esta industria estaría comprendida por unas 4.200 hectáreas, "aunque podrían ser más, considerando que es difícil medir el alcance de las emanaciones tóxicas al agua y el aire", explicaron. Algunos testimonios recibidos por este diario dan fe que cuando el viento corre en dirección noreste, el olor a azufre llega hasta la zona del barrio San José Obrero e inclusive, al centro.
"Pese a que se sabe que estos procesos industriales generan desechos altamente tóxicos, no existen controles permanentes de las autoridades provinciales. Tampoco existen estudios sobre el impacto que este proceso pudiera generar en la salud de quienes trabajan en la empresa o viven en poblaciones aledañas", continúa el informe.
En el estudio también se nombra el caso del joven que ingresó a un depósito de residuos de la fábrica para rescatar a su perro, quien sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en sus extremidades. "Todavía tiene que usar guantes para vivir", comentó Catalina a La Mañana, sobre este caso.
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