Algunos propietarios realizaron presentaciones ante la Justicia por el “peligro que representa vivir en esas condiciones”.
La decisión de hacer público el requerimiento, sucedió cuando las lluvias registradas días atrás comenzaron a humedecer los techos y las paredes de las construcciones; en algunas de las casas, las grietas son de tal magnitud que el agua ingresa a las habitaciones.
Los vecinos del barrio ubicado en el norte de la ciudad señalaron que desde que recibieron las viviendas tienen problemas: “En ese tiempo, hace cuatro años más o menos, la empresa contratada por el IPV para la obra del barrio todavía estaba por la zona; después de varios reclamos, arregló las roturas de algunas casas pero, cuando se fueron, fue imposible pedirles que hagan algo”.
Algunos de los módulos habitacionales “estan con problemas en los techos, ya que fueron construidos con hierro fino y el peso de las plaquetas de durlok y la capa de material hace que ceda y estén como con un pozo en el medio”, explicó uno de los vecinos en diálogo con El Esquiú.com.
Las viviendas fueron entregadas a los beneficiarios hace cinco años y, desde ese mismo momento, deben costear con los gastos para la reparación de los innumerables daños que suceden en las edificaciones. Los propietarios comentaron: “Varias veces hemos tenido que pagar de forma privada para arreglar las roturas; cada nada hay un problema y para nuestra seguridad debemos repararlos”.
Presentaciones
Las personas perjudicadas por las falencias en la construcción de las viviendas realizaron diversas presentaciones ante el IPV, la administración de Obras Particulares de la municipalidad de la Capital y Defensa Civil. Hasta el día de hoy se encuentran a la espera de una “solución” al pedido realizado formalmente. Una de las familias que reclama refacciones edilicias realizó una presentación judicial al IPV y a la empresa REV Construcciones por incumplimiento de la obra.
Riesgos
El deplorable estado de las viviendas no permiten que san habitadas por los “riesgos” que conllevan las falencias existentes. Por ello, algunas familias han decidido que sus integrantes deban trasladarse a vivir en domicilios de sus parientes, mientras que en otros casos deben “dormir en la cocina porque no saben cuándo se va a caer el techo de de la habitación”. Todas las situaciones descriptas obedecen a los problemas edilicios de las viviendas.
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