Vecinos del barrio El Tropezón denuncian picadas y piden que autoridades prevengan y controlen

Vecinos del barrio El Tropezón denuncian picadas y piden que autoridades prevengan y controlen

Advierten que los adeptos a está actividad siguen juntándose los viernes a las 23, ahora sobre la Avenida Eva Duarte, desde Fray Beltrán hasta la Ruta 30. Ya presentaron una carta al Intendente pero no tuvieron respuestas.

Vecinos de El Tropezón se contactaron con El Eco de Tandil para expresar una vez más su preocupación por las picadas de motos que se corren desde hace al menos 6 meses y medio sobre la avenida Eva Duarte, de Fray Beltrán hasta la Ruta 30, todos los viernes a las 23. Ya presentaron una nota formal al Intendente, proponiendo un trabajo conjunto entre el Municipio y la Policía. Además, pidieron la colocación de lomos de burro, tal como se hizo en avenida Lunghi.

Lo cierto es que esta práctica ilegal continúa, pese a que ya desde este Diario, el 29 de diciembre de 2014, se había advertido de la existencia del grupo “Ppicadas (sic) en Lunghi los viernes a las 23”, en Facebook, que se disolvió en las redes sociales, pero no así en la realidad porque siguen encontrándose más cerca del Parque Industrial, donde todavía no se colocaron reductores de velocidad o lomos de burro.

Mientras tanto, los vecinos dicen estar muy cansados de los molestos ruidos de los vehículos y que temen transitar por la avenida por la peligrosidad que significa, ya que las motos circulan sin las luces encendidas, sin patentes, ni el casco colocado.

Los demandantes (quienes pidieron reservar sus identidades) contaron que “hace 6 meses y medio que se juntan en calle Fray Beltrán a correr picadas y el trayecto que hacen es desde ahí hasta la Ruta 30, ida y vuelta. El punto de encuentro es ese, pero después están las esquinas donde se junta la gente para ver el evento, que dura 45 minutos, una hora”. 

Señalaron que se cansaron ya de llamar al Centro de Monitoreo, como así también a la Policía que “no hace ningún operativo conjunto con la Dirección de Tránsito, no se ha hecho nunca un operativo desde que arrancaron hace 6 meses y medio”, advirtieron. 

Ante la falta de una solución concreta, decidieron presentar el 29 de diciembre una “nota formal” dirigida al Intendente, en la que le solicitaron “la colocación, como una de las alternativas posibles, de lomos de burro en todo el trayecto desde Fray Beltrán hasta Ruta 30, para reducir así la velocidad, ya sea de los autos -porque en un momento también corrían autos- como de las motos, como se hizo hace ya un tiempo en avenida Lunghi y Alvarado, que es donde se corrían las picadas hace un par de meses”.

Remarcaron que “el mismo día que presentamos la denuncia, que ya teníamos armada porque también acompañamos con recortes periodísticos de los accidentes que se dieron en avenida Lunghi, El Eco de Tandil publicó una nota donde un grupo de 750 personas se convocaba en Fray Beltrán para correr las picadas los viernes a las 23, a través del Facebook”. 

Señalaron así que a partir de la denuncia de este Diario, “cerraron ese grupo, no así se redujo la cantidad de gente que venía, sino que esto sirvió para contraofertar y contrarrestar con más gente y más motos en una forma de enfrentar a la autoridad, que es básicamente lo que hacen. Todos los viernes enfrentan a la autoridad y a los vecinos”.

La acción policial

Al observar la presencia policial, contaron que las motos se van por calles internas y la gente que hace de público se queda parada en el lugar porque “eso no constituye ningún delito, con lo cual no se producen ni detenciones ni demoras, tampoco ningún tipo de secuestro, ni de automóviles ni de bebidas alcohólicas que consumen cuando están alentando a quienes corren las picadas”, describieron.

Consultados así sobre la respuesta que reciben de la policía cuando llaman por esta situación, los vecinos detallaron que “nos dice que ya están enviando el móvil para acá, la predisposición de la policía generalmente en la comunicación telefónica es buena. A los 20 ó 30 minutos de que dicen que mandan el móvil se dispersa la gente y casi siempre cuando se va el móvil vuelven a correr porque el móvil no se queda haciendo presencia mucho tiempo, son 5 minutos, y después las motos entre ellas se avisan y vuelven a Fray Beltrán para correr de vuelta las picadas, con lo cual es simplemente disuadirlos”, aclararon.

Trabajar en la prevención

Subrayaron que “entonces lo que proponemos en la denuncia formal es que de forma mancomunada, Monitoreo, Tránsito y Policía, trabajen en forma preventiva sin que los vecinos tengamos que alertarlos porque si desde el Centro de Monitoreo están viendo que se corren picadas, en realidad parte de la inversión en las cámaras de seguridad era para que no tengamos que estar en el rol de policías avisando a los que ya están viendo por televisión en HD las picadas de Tandil”.

En la carta dirigida al jefe comunal plantearon además “una solución urgente a los vecinos, que es la colocación no de cartelería ni de señalización porque no sirve de nada, sino de lomos de burro”.

El temor devolver a casa

Por último, admitieron que “tenemos el temor de volver a nuestra casa los viernes a la noche después de salir a cenar porque como andan sin luces, sin patentes, sin casco, cualquier descuido nuestro provoca una tragedia”.

“Los viernes, desde las 22.45 que se empieza a acomodar la gente hasta pasadas las 0.30, es imposible dormir, realmente. Es imposible salir de tu casa porque cruzar la avenida Lunghi a esa hora es cuanto menos suicida”, relataron.

Por ello, remarcaron que esperan una respuesta del Intendente: “Supuestamente la carta está en la Secretaría Privada, el 23 me atendió la secretaria de Lunghi y me dijo que físicamente no saben dónde está la denuncia, pero por el sistema parece que está en Secretaría Privada, esa fue la única respuesta después de estar un mes entero esperando”

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