Vecinos del barrio Sarmiento pidieron por el cese de la construcción de muros

Vecinos del barrio Sarmiento pidieron por el cese de la construcción de muros
Las obras son realizadas por la administración del consorcio de viajantes. Quienes quedaron del otro lado de la pared debieron modificar su recorrido vehicular y peatonal para llegar a sus casas. Según una ordenanza municipal los terrenos son públicos.
Los vecinos del barrio Sarmiento se concentraron para reclamar, una vez más (ver notas relacionadas), el cese de la construcción de muros que impiden el tránsito peatonal y vehicular por las calles de la zona. Los problemas comenzaron cuando la administración de los edificios de viajantes ubicados en avenida Libertad al 5500 decidieron cerrar las calles Balcarce con su intersección con Tierra del Fuego y México, y también se involucró la calle Perú hasta el numeral 1150. Fue allí donde los vecinos se manifestaron ante el inminente levantamiento de un nuevo muro. “Acá ya hicieron los pozos para colocar los postes y construir el mismo murallón que ya hicieron en otras calles”, describió Jorge Catalano, uno de los vecinos más afectados por estas obras. El concejal Fernando Arroyo (Frente Es Posible) también se hizo presente en la mañana de ayer para escuchar los reclamos de los vecinos. “Es la primera vez que un funcionario se interesa por la situación del barrio”, continúo Catalano y añadió: “No hemos tenido las respuestas que esperamos desde la Municipalidad a pesar que desde hace un año venimos bregando con este tema”.

La construcción de estos muros, no solamente traen un perjuicio para el tránsito vehicular, sino que los vecinos deben caminar cerca de seis cuadras para llegar a la avenida Libertad, cuando están a sólo 100 metros. La mayor parte de los habitantes del barrio son adultos mayores, y son quienes más se ven afectados por esta medida que incumple con la ordenanza dictada el 9 de agosto de 1990, número de registro 0-1980, por medio de la cual la Municipalidad transfirió al dominio público las fracciones de terreno de las calles con apertura tanto vehicular como peatonal. “Esto también ha sido plasmado en los Reglamentos de Copropiedad y en las respectivas escrituras pertenecientes a cada unidad funcional del complejo edilicio aludido”, explicaron los vecinos en un comunicado.

“Nos han hecho cosas sin que nos enteremos y cuando empezamos a ver como cerraban las calles empezamos a convocarnos. Pero las obras siguen avanzando, primero cerraron con tierra, y ahora están haciendo murallones de hormigón armado que realmente dan miedo por el tamaño y la dimensión que tienen”, afirmó Catalano.

Según explicaron los vecinos con la “administración de los edificios no tenemos contacto. Dicen que es un barrio cerrado y que los terrenos son de ellos, incluso las calles”. Sin embargo, algunos de ellos han tenido acceso a las escrituras de los departamentos y han visto que “las calles están donadas para el uso público, peatonal y vehicular”.

Otra consecuencia de la construcción de los muros es la desvalorización de las propiedades. “Todos los vecinos estamos perjudicados, inclusive el valor de nuestras casas no es el mismo con la calle cortada que abierta”, ejemplificó una vecina que compró su casa hace tres años cuando el “barrio era otro”.

Otro vecino afirmó que han tenido contacto telefónico con algunos propietarios de departamentos que no comparten la decisión de la administración de los edificios, porque “a ellos también les afecta su movilidad y no quieren hacerse cargo del costo de la construcción de algo que no comparten”. Según cálculos de los vecinos del barrio Sarmiento las obras para los tres paredones tienen un valor de 120 mil pesos.

El concejal Arroyo fue el único funcionario de la Comuna que se acercó a los vecinos para conocer la situación y trabajar con ellos para la pronta solución del inconveniente que atraviesan. “Los paredones dejarían el barrio encerrado, con un problema posible de inundación si llegara a llover mucho, con condiciones de seguridad que no son las mejores y con una situación estética que cualquiera comprende”, afirmó el edil y agregó: “Habría una cantidad de viviendas que quedarían al lado del muro de Berlín, sería como volver a 1989”.

Para Arroyo “cerrar la calle es una medida desde el punto de vista del funcionamiento de la ciudad totalmente equivocada”.

“Yo aconsejaría desde todo punto de vista que el poder público tome intervención inmediata, evite que esto se construya y llegado el caso se indemnice o se compre lo necesario para abrir la calle”, continúo.

También explicó que él tomó intervención en la situación apenas se enteró -hace dos meses- y que ya realizó un expediente. “La solución tardará según lo que la Municipalidad haga. Si yo fuera el intendente les podría dar una respuesta…abriría la calle”, finalizó.

LA SOLUCIÓN “EN LOS PRÓXIMOS DÍAS”

En declaraciones radiales el secretario de Gobierno Ariel Ciano afirmó que desde la Comuna se está trabajando para resolver el conflicto en el barrio a cuya solución se pretende llegar en “los próximos días”.

De acuerdo con el funcionario, ya se han mantenido reuniones con los vecinos del barrio y con los copropietarios. “Hay un problema jurídico que nosotros vamos a resolver siguiendo lo que marca la ley, pero sin tomar decisiones autoritarias porque sería muy fácil haber ido con alguna máquina municipal, tirar el muro y luego hacer responsable al Municipio por lo que hubiera ocurrido”, consideró Ciano.

“Los vecinos que viven en el consorcio sostienen que el lugar donde levantaron el muro sería de su propiedad por estar dentro del predio. Nosotros entendemos que esto no puede ser así. Hay una discusión jurídica que esperamos que en lo próximos días se resuelva la discusión jurídica y podamos abrir la calle. Queremos que la solución sea favorable para todos”, finalizó el secretario de Gobierno.

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