Con la lluvia de ayer otra vez quedó al descubierto, la desidia a la que es sometida mucha gente que vive en las zonas más alejadas de la ciudad y otras no tanto.
Ayer a las 17 cuando ya habían pasado más o menos tres horas desde que paró de llover, los vecinos del barrio Santa Rosa padecieron lo que quedó una vez que la lluvia cesó y ningún funcionario de los diferentes ámbitos se hizo presentes.
Lo mismo ocurrió con los vecinos del barrio Guadalupe, quienes, ya acostumbrados a que sucedan este tipo de cuestiones cada vez que llueve en grandes volúmenes, tuvieron que ingeniárselas para ellos mismos ser los encargados de hacer que el agua corra por las cañerías tapadas o los desagotes fluviales.
La mismo de siempre Los vecinos del barrio Guadalupe con el agua adentro de sus casas, tuvieron que arreglárselas para hacer que escurriera Los vecinos del barrio Guadalupe con el agua adentro de sus casas, tuvieron que arreglárselas para hacer que escurriera
Cada vez que llueve en grandes cantidades, algo que es muy frecuente ya de un tiempo a esta parte, las personas que viven en zonas muy bajas sufren las consecuencias del agua acumulada que, aunque pare de llover tarda mucho en escurrirse y más cuando éstas ingresan a las casas.
Así ocurrió con los vecinos del barrio Santa Rosa, donde una mujer pedía desesperadamente que la ayudaran para sacar sus cosas y trasladarse porque el agua que ingresó la perjudicó mucho, sostuvo.
Otra historia desesperante
Cuando ocurren este tipo de fenómenos, como medio estamos obligados a brindarle un micrófono, a prestarle la atención que se merecen a estas personas que pasan por situaciones realmente alarmantes, tal es el caso de una abuelita que pidió llorando “por favor que alguien me ayude, qué voy hacer ahora, tengo un hijo con diabetes y necesito sacarlo de la casa, estamos todos inundados y mi marido ya está grande para hacer el trabajo solo”.
Sucedió que con el agua acumulada se le anegó la entrada y salida de su casa, y adentro quedó atrapado su hijo que padece de diabetes. La mujer pidió desesperada que alguien se acercara para brindarle apoyo.
Desde este medio dimos cuenta de la situación, y es que, a las tres o cuatro horas posteriores a que haya terminado la lluvia, no había un solo funcionario allí para asistirlos.
Arreglárselas solos
Como en tantos otros barrios, el Guadalupe fue uno de los más castigados otra vez con esta importante lluvia, pero los vecinos, conscientes ya de que ningún funcionario se iba acercar para solucionar el problema del agua estancada, decidieron ellos mismos comenzar a destrabar algunas ramas que obstaculizaban el normal escurrimiento de las aguas; “nos pusimos a trabajar nosotros porque siempre pasa lo mismo, entonces antes que esperar a que vengan a arreglarnos, acá los vecinos nos organizamos y ahora dos hombres se ofrecieron y comenzaron a limpiar un poco la calle” (sic) dijo un vecino.
Según el parte oficial de la Policía, desde las 12 de ayer hasta las 15 llovieron aproximadamente unos 67 mm en la ciudad de Formosa. Según el pronóstico para la noche también se esperaban lluvias.
Otros barrios como el San Antonio, el Liborsi, Divino Niño, también sufrieron las consecuencias de las intensas precipitaciones y sobre todo el después, las calles de tierra hechas un lodazal o completamente rebalsadas con agua.
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