El gobernador José Alperovich señaló que las obras en calle Ayacucho 266 no proseguirán en caso de no obtener el consenso de los habitantes del lugar. Los vecinos celebraron la decisión del PE pero reclamaron que se plasme en un acto administrativo concreto.
Comunidad que, ya de por sí manifestaron su rotunda negativa al emplazamiento de la estructura, al sostener que traería aparejado daños a la salud de las personas que habitan en los espacios adyacentes a la zona afectada.
Por esta razón, y de acuerdo a lo sostenido por el Primer Mandatario, prácticamente el proyecto fue descartado de plano, si se tiene en cuenta la presión social que se sustentó sobre esta temática.
"No se va a hacer, si no hay un consentimiento de los vecinos para que esto se realice", aseveró Alperovich en razón de la construcción de la ET, sin embargo, aclaró que "técnicamente se está en condiciones de hacer (el emprendimiento), no hay drama desde el punto de vista técnico, pero también es cierto que hay que escuchar a los vecinos de la zona y si ellos dicen que no, no se hará", repitió.
En otro tramo de la conferencia que brinda a la prensa en sus recorridas habituales, el Gobernador fue consultado sobre la posibilidad de que se genere una saturación de las líneas de distribución en la Provincia, al descartar la instalación de la planta, y los riesgos de desabastecimiento eléctrico por la fuerte demanda existente. "Ya lo vamos a ver, se buscará otra alternativa", se limitó a responder.
Seguidamente, volvió a resaltar su postura al respecto, insistiendo en que "hay que escuchar a la gente y si no quieren y no están de acuerdo, no se va hacer. Hay cosas que nadie quiere, la basura nadie la quiere, esto nadie lo quiere. La decisión es no hacerlo hasta tanto no haya un pleno convencimiento de los vecinos", indicó.
La decisión adoptada por el Ejecutivo tucumano fue celebrada por los vecinos de calle Ayacucho quienes durante el mediodía de ayer se congregaron en el lugar donde se levantaría la ET y entre cánticos y efusivas exclamaciones, demostraron su alivio ante la suspensión total de las obras.
Más allá de eso, también se mostraron firmes en solicitar a las autoridades una comunicación formal sobre la parálisis en la construcción de la ET, ya que hasta ahora, únicamente, se cuenta con la palabra del Mandatario, pero no se ha materializado en una disposición administrativa.
"Todos los vecinos de barrio sur, unánimemente, decimos no la queremos a esta estación transformadora en nuestro barrio. Tomamos con muy buen animo las manifestaciones del gobernador, pero estamos expectantes porque queremos que las cosas queden en papeles y firmadas", señaló Cecilia Graneros, quien habita en la zona.
De este modo, remarcó:"pedimos que la voluntad manifestada por el gobernador quede planteada por escrito, además que los cables que son contaminantes se retiren, que están a dos metros bajo tierra, para que se ubique en otro lado donde pueda ser beneficioso para todos, pero que no cause daño a la salud de los niños", señaló.
En tal sentido, Graneros justificó su malestar ante la instalación de la ET al sostener que "está comprobado que puede causar leucemia infantil en los chicos, es un peligro para la seguridad pública. Por ello, agradecemos su intencionalidad (por Alperovich) y queremos que se concrete, que la planta se traslade y no se realice aquí".
Paralelamente, indicó que sus protestas no significaron una contrariedad para con este tipo de estructuras, sino, más bien, que consideraban inconveniente edificarla en el corazón del casco urbano. "Lo que aclaramos muy bien en la audiencia pública es que compartimos la preocupación del gobierno sobre que se necesita mayor energía en la provincia, son necesarias las plantas pero dejamos aclarado que no es conveniente que estén en el microcentro, en lugares densamente poblados, por el riesgo que representa para la salud humana", argumentó.
Al tiempo de informar que estaba próxima mantener una reunión entre los vecinos y el propio Alperovich para exponer directamente la preocupación suscitada, Graneros reconoció que este hecho anticipó los tiempos. "Nosotros ya no somos ingenuos, sino personas adultas, nos hemos desilusionado demasiadas veces, por ello, hasta que no esté por escrito no vamos a bajar los brazos, los vecinos seguimos en lucha pidiendo que nos escuchen", concluyó Graneros.
Por su parte, la legisladora Silvia Elías de Pérez (UCR), quien acompañó desde un primer momento las quejas de los vecinos, expresó su alegría porque "el gobernador haya recapacitado y vuelto atrás sobre sus actos y espero que cumpla con la palabra dada".
Además, estimó que la decisión oficial estuvo determinada por un posible informe negativo emitido por parte del Ente Nacional Regulador de la Energía (ENRE) luego de haberse realizado la audiencia pública días pasados y sobre cuyas conclusiones debía expedirse el organismo.
"Estábamos convencidos que el ENRE no iba a dar el certificado de conveniencia porque se esgrimieron todos los motivos en torno a las improlijidades que tuvo al obra desde el principio", indicó la radical.
Al ser consultada sobre un hipotético nuevo lugar para el emplazamiento de la planta, la parlamentaria consideró que "tienen que ponerla en lugares donde tenga las dimensiones que sean necesarias para que no esté próxima a los vecinos. Además, deben hacerse todos los estudios de impacto ambiental como corresponde con la firma de quien lo haga, teniéndose en cuenta las necesidades correspondientes, y entonces sí avanzar con la obras", aseveró.
Quien elevó una crítica por la situación acontecida fue el concejal del radicalismo, José Luis Avignone, al aducir que "una vez más hemos quedado sujetos a la voluntad del príncipe, título nobiliario que hace gala el Gobernador de la Provincia. Ya que, nuevamente, luego de haberle ordenado a los concejales oficialistas a que sancionaran la excepción al Código de Planeamiento Urbanoh para hacer la estación eléctrica, aora dice que no se va a hacer la obra. O sea que se dio cuenta que, aparte de la contaminación ambiental que podría generar dicha estación, pasa el papelón de hacer sancionar sin ton ni son normativas y luego se arrepiente en el camino", lanzó.
1) Durante enero pasado se realizó la primera de las audiencias públicas que fue declarada nula por haber sido convocada para el tratamiento de otros temas que no incluían la construcción de la planta.
2) El Concejo Deliberante aprueba una excepción al Código de Planeamiento urbano con el objeto de habilitar las obras en calle Ayacucho 266. Obras que, sin embargo, ya se habían iniciado.
3) Los vecinos de la zona en conjunto con diversos dirigentes de la oposición se manifiestan en contra de la radicación de la estructura al aducir que provocará perjuicios en la salud de las personas
4) Transcurrido un mes de la sesión en el Concejo, recién la oposición pudo acceder a los informes de impacto ambiental sobre la planta, elaborado por la Dirección de Medio Ambiente de la Provincia.
5) El ENRE suspende los trabajos en la planta hasta tanto se efectúe una nueva audiencia pública que se aboque al análisis específico sobre las ventajas y desventajas que acarrea la instalación de la estación.
6) El Ente Regulador de los Servicio Públicos de Tucumán (ERSEPT) organizó unas jornadas científico-técnica, donde se concluyó que no puede comprobarse si las ondas electromagnéticas producen cáncer.
7) En una nueva audiencia pública, EDET, TRANSNOA y la Dirección de Energía de la Provincia defendieron el proyecto al alegar que de no avanzar en la construcción de la planta, el sistema podría colapsar.
8) El gobernador José Alperovich dio marcha atrás con la idea y sostuvo que sin el consenso de los vecinos, la planta no se realzará. Sin embargo, destacó que, técnicamente, su instalación es factible.


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