Vecinos del barrio Isidro Quiroga reclaman por desbordes cloacales

La humedad, el barro y el mal olor afecta a los vecinos de la calle Rementería, quienes deben convivir con los desechos cloacales que llegan desde el barrio Cerro Solo y que se producen también por el colapso del sistema de desagüe.
El sol de la tarde refleja el color de los residuos cloacales en la esquina de Congreso y Rementería. La humedad, la putrefacción y el barro cansaron a los vecinos.

A simple vista parece ser barro, una pequeña laguna de lodo que en un par de días se secará. Sin embargo, los vecinos del sector de Congreso y Rementería, aseguran que en realidad se trata de desechos cloacales y que es una postal urbana con que les toca vivir de manera constante.

Los habitantes del barrio están cansados del barro, de la humedad, la putrefacción y el mal olor que producen los desechos cloacales que llegan desde Cerro Solo, pero que también se producen por el colapso del sistema de cloacas del lugar.

Julio Ortiz ayer estaba junto con sus nietos en su domicilio de Rementería 3.490. El hombre asegura que los reclamos son continuos pese a que no encuentran respuesta en el Estado, pero tampoco en la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, quien tiene a cargo la prestación del servicio de cloacas en Comodoro Rivadavia.

“La cooperativa estuvo trabajando en la esquina y dejó un pozo, hay un desnivel y se acumula acá. Esto fue hace tres años y cuando hay desborde de cloacas se viene todo para acá, cada dos días pasa lo mismo, viene todo del barrio Cerro Solo”, explicó.

“Hablamos con Medio Ambiente de Municipalidad, aunque sea para que pongan relleno, pero hasta ahora no pasa nada sólo vienen a la avenida principal”, agregó con resignación.

La situación empeora para los vecinos que se encuentran en la esquina de Congreso y Rementería, es que a ellos la humedad les ha carcomido las paredes. “Cuando desbordan los líquidos cloacales viene a parar todo acá, todo el año lo vas a ver a esto así. Los primeros años no pasaba nada, pero a medida que fue creciendo la cosa fue empeorando, mirá como tengo las paredes”, señaló Griselda Díaz, dejando ver el rincón de la pared donde está amurada la puerta de acceso.

Su marido Carlos pintó varias veces la casa, incluso utilizó algunos productos para poder tapar la humedad e impedirla. Sin embargo, hasta el momento las manchas negras continúan apareciendo, como si fuese un hongo en expansión.

Para Juan Chaile y Viviana Leiva, la situación es aún peor, ya que la prueba de los desbordes cloacales se hace visible en el patio trasero de su vivienda, donde estaba la cámara séptica de cemento que tuvo que ser reemplazada por una de madera que permita que los fluidos surjan. Es que para la familia, es preferible que esto suceda en el patio y no dentro de su domicilio, como ya les ha tocado vivir.

“Estoy llamando a la cooperativa cada tres días por los desbordes de cloaca, no me dan ninguna solución, se ha roto el paredón y ahora estamos cambiando todo de lugar porque teníamos un galpón pero todo se me echó a perder, porque la cámara rebalsa y se me llena todo el patio de agua”, afirmó Viviana.

“La cooperativa no da ninguna respuesta, ellos lo único que hacen es destapar la cloaca y se llevan su parte firmado, y después una vez a las quinientas aparecen con una caja de limpieza. Incluso nosotros tuvimos que hacer una canaleta, y no podemos amurar una puerta porque sino los desechos no salen, y se nos inunda todo.”, aseguró la mujer.

“En otros años no era tanto, pero cuando se comenzó a agrandar la zona y se hizo el barrio Cerro Solo empeoró. Lo peor es que la boca de tormenta que está en Lisandro de La Torre está siempre tapada de mugre, pero ¿quién lo limpia?”, se preguntó indignado Juan.

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