Ayer se reunieron en 119 y 37. Dicen que los ataques son constantes y que no pueden salir de sus casas
“Esto es tierra de nadie, ya no se puede ni caminar por la calle”, aseguran los vecinos de Barrio Hipódromo, cansados y, sin saber qué hacer, ante esta angustiante situación. Ayer, en una especie de junta vecinal por temas de seguridad, se comentó una realidad conocida: la cantidad de robos a mano armada que sufren por esa zona. “Sea a la mañana, a la tarde o a la noche hay robos, tenemos casi más de un hecho por día”, aseguraron. Pese a la reciente detención de un joven de 17 años, acusado de varios asaltos en ese barrio, ayer a la tarde la cuadra de 119 entre 37 y 38 fue escenario de un nuevo encuentro vecinal. En total, fueron once los presentes, quienes por razones de seguridad se negaron a las fotos o a dar a conocer datos personales. “Nos conocen, saben dónde vivimos”, aseguró uno de los frentistas, que temen posibles represalias de los asaltantes. En total, los casos de robos en esa cuadra y, en los alrededores, son muchos y muy similares. “Esto viene siendo así desde hace unos meses”, aclaró una mujer. Siguiendo las denuncias de los vecinos, el sector que va desde 115 hasta 120 y, de 33 hasta 43, es constantemente asolado por los robos callejeros. “Son pibes que dan vueltas en moto, cuando ven que uno viene caminando solo, lo agarran”, detalló un hombre que vive en 37 y 119. “A mi mujer la agarraron el otro día. Estaba caminando por esta cuadra llevando a un nene de 11 años a su casa y la cruzaron unos motochorros armados con un cuchillo”, agregó. Contando sólo la cuadra donde se realizó la reunión, los vecinos enumeraron un total de seis robos en los últimos cinco días. Muchos de ellos sucedieron en la calle con la modalidad descripta anteriormente. “Ponen a gente mirando por 38, entonces ven para ambos lados y saben quién viene caminando”, contó otro de los asistentes, que vive en un edificio ubicado en la esquina de 38. Puntualmente de ese edificio, fueron tres los damnificados. En cuanto a las soluciones que se plantearon en la reunión, todos coincidieron en que la presencia policial sólo soluciona las cosas momentáneamente. “Pusieron a un caminante hace unos meses, que estaba en la esquina de 36 y 119. Cuando estuvo se tranquilizó un poco, pero lo sacaron y todo volvió a ser como antes”, se quejaron. PEDIDO DESESPERADO “Necesitamos que hagan algo, que se hagan valer las leyes, nos prometieron un corredor y no lo hicieron. Necesitamos seguridad”, concluyeron.
Comentá la nota