Desde la sociedad de fomento se pide una vía alternativa para los camiones. El problema se concentra muy cerca del colegio La Asunción. Explicaciones desde la Municipalidad.
El presidente de la sociedad de fomento del barrio San Miguel, Héctor Parmigiani, alzó ayer su voz, advirtiendo sobre el peligro que genera la gran cantidad de camiones que cotidianamente se ubican en la calle Rafael Obligado (ex ruta 229, kilómetro 7), junto a la planta de Coca Cola Polar Argentina SA.
Junto a un grupo de vecinos, el fomentista consideró que las autoridades de la empresa "siguen considerando a Rafael Obligado como una ruta".
Parmigiani, quien hace cuatro décadas que habita en el sector, indicó que hay picos de hasta 70 camiones que transitan habitualmente por la citada arteria.
"El camión debe desaparecer de la zona urbana. Nosotros, como sociedad de fomento, formalmente le solicitamos a la Municipalidad habilitar una vía alternativa para que los transportes de carga desemboquen en la ruta 3. Rafael Obligado debe ser una calle común y corriente; ya dejó de ser una ruta", aseveró.
Fabián Meoni, quien también integra el ente vecinal, precisó que en La Asunción suelen estacionar 160 autos en 15 minutos, sumados los 60 o 70 camiones por día que ingresan a la Coca Cola y los del tránsito habitual.
"Esto se convirtió en un verdadero caos", destacó.
Meoni recordó que ya mediaron reuniones preliminares con autoridades municipales y los encargados de la Coca Cola, pero que la voluntad de las partes debe traducirse en hechos, aunque no es optimista sobre la concreción del camino alternativo.
"Desde el punto de vista administrativo-legal, es poco factible que se lleve a cabo. Además, desconozco si la Municipalidad está en condiciones de afrontar esta obra, aunque no buscamos responsables sino soluciones", dijo.
Javier Bayer, residente en el barrio, alertó que se necesitan soluciones inmediatas para evitar una tragedia.
"Yo, por ejemplo, tengo que cruzar la calle para ingresar al barrio, pero se hace difícil porque los camiones imposibilitan la visión", argumentó.
Parmigiani sostuvo que, si bien hay promesas, tanto del municipio como de los responsables de la firma, los vecinos insistirán con sus reclamos.
"Estas empresas tienen objetivos y sus ejecutivos traducen sus ganancias en números, pero como es hora de proteger vidas, esto no se puede soportar más".
Terrenos privados
"Conocemos la inquietud de los vecinos del barrio San Miguel, pero esos terrenos son privados y habrá que negociar con su propietario para llegar a buen puerto", indicó anoche Rubén Valerio, responsable de Obras y Servicios Públicos, quien señaló que el pedido está en carpeta.
"La calle Rafael Obligado es un tema que siempre nos generó preocupación y los vecinos saben que estamos de su lado".
El funcionario, por último, recordó que en los últimos meses se construyeron dársenas para la espera de los colectivos públicos, "en procura de organizar el tránsito vehicular".

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