Vecinos de Alderetes piden menos pelea y más trabajo a los políticos

Están conformes con la pavimentación pero reclaman cloacas, gas natural y mejores cañerías. Los pobladores que dialogaron con LA GACETA se dicen avergonzados por la interna que convirtió a su ciudad en noticia
Noviembre encontró a Alderetes envuelta en una violenta interna que estuvo en boca de toda la clase política provincial. Los vecinos no son ajenos a ello y todos hablan del enfrentamiento entre el intendente, Julio Silman, y su antecesor y tío, Aldo Salomón. Avergonzados, los habitantes del municipio del Este que dialogaron con LA GACETA, pidieron que los dirigentes trabajen más y peleen menos.

Los pobladores celebran las obras de pavimento y las mejoras en la plaza 24 de Septiembre, pero claman por la infraestructura que va debajo de lo que se ve en la superficie: un sistema de cloacas, gas natural y cañerías adecuadas para un mejor servicio de agua potable.

De boca en boca

"Necesitamos agua con desesperación", dispara Verónica Cortez. Esta ama de casa de 23 años vive con su marido y sus cinco hijos en el barrio Evangelina Salazar y se lamenta con anticipación: "el verano es un padecimiento". Según relata, durante el día, las canillas no sueltan ni una gota: sólo en la madrugada, la familia puede bañarse y lavar la ropa. Ella está indignada porque, con sus vecinos, ni siquiera pudo protestar por una mejora. "Hace unas semanas supimos que vendría el gobernador (José Alperovich) y preparamos cartulinas para que supiera que desde hace 15 años que tenemos problemas con el suministro de agua. Cuando Silman nos vio, mandó a una banda de música a que nos tapara de la vista de Alperovich. Una vergüenza", delezna. Verónica dice que todos comentan la pelea electoral y reflexiona: "Silman es un buen intendente. Pero la gente educada debe dar el ejemplo".

María López, de 32 años, dice que también sufre por la falta de presión en el agua, pero cree que el problema más grave de Alderetes es la falta de vigilancia: "no sólo por los robos, sino también porque es muy frecuente que los adolescentes se peleen a las salidas de las escuelas", advierte. Pero, según considera, "los políticos están preocupados por otras cosas: da vergüenza cómo se comportan. Que se ocupen de trabajar y de ayuda a la gente que tiene necesidades, en vez de andar peleando por los cargos", reprende.

"El que se descuida en Alderetes, se queda con lo puesto", ironiza María de Paz, una jubilada de 66 años. Reclama que, después de las 22, no hay policías en las calles: "claro, están todos custodiando a los políticos. ¡Se pelean para ver quién agarra más! Me da vergüenza. Yo no entiendo nada de política, pero sé que lo que hicieron está muy mal", repudia.

Claudia Vázquez, de 37 años, tiene un puesto de sánguches de milanesas en la plaza principal, frente a la Municipalidad. El viernes cinco, cuando un grupo de dirigentes se enfrentó en la sede municipal y rociaron con gasoil al funcionario Raúl Lazarte, tuvo que levantar a sus tres hijos y salir corriendo. "Esta muy mal que pasen estas cosas. Gracias a Dios no murió nadie", se persigna. Vive en un asentamiento y agradece a Silman porque, dice, le dará el título de propiedad. "Teníamos miedo de que nos desalojen, como a los de Villa Carmela Aquí hay muchos asentamientos, pero de a poco los van ayudando", reconoce.

Héctor Barraza, un pensionado de 58 años, aún recuerda cuando el paseo en el que está sentado era un potrero: "la plaza está hermosa y hay mucho pavimento". Barraza vive a dos cuadras de allí y no tiene cloacas ni gas natural, pero está "seguro" de que "hay un proyecto" para subsanar la falta. "Los políticos se pelean mucho: si trabajaran más por la gente, verían cómo los votos llegan solos", concluye.

Francisco González, de 25 años, cree que la ciudad "está hermosa" pero está enojado porque Alderetes fue noticia por una pelea: "los políticos tienen que resolver sus diferencias hablando. Esto no es vida o muerte, sólo es política"

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