Vecino de Puerto Deseado halló huesos de pobladores originarios en patio de su casa

Aparecieron cuando Héctor Pantoja estaba cavando un pozo para plantar el tronco de un sauce. Entre los restos, halló partes de cráneos, omóplatos y maxilares que conservan algunas piezas dentales. Se cree que están allí desde hace doscientos años.
Restos óseos que pertenecerían a dos tehuelches sepultados hace unos 200 años fueron hallados por un vecino de Puerto Deseado cuando circunstancialmente realizaba una excavación en el patio de su vivienda para plantar un árbol.

El hallazgo paleontológico se produjo el martes por la tarde en una finca ubicada en el barrio denominado “05”, en inmediaciones de una laguna ubicada en proximidades del edificio de Prefectura Naval. Se cree que esa zona fue antiguamente un “chenque” dado que ya habría antecedentes de casos similares que se registraron hace varios años.

Héctor Pantoja, un jubilado de la ANSeS, que desde hace 20 años reside en el sitio del hallazgo, comentó a Diario Patagónico que esa tarde estaba cavando un pozo para plantar el tronco de un sauce mutilado, con la esperanza que pudiera crecer.

Apenas había alcanzado una profundidad de no más de 40 centímetros cuando la pala golpeó contra un elemento duro. En principio le pareció que era un caño de plomo, pero luego constató que se trataba de un hueso y que por su forma no correspondía a algún animal sino que se trataba de un fémur humano.

Para sorpresa de Pantoja, a medida que iba excavando aparecían otras piezas óseas, incluyendo partes de cráneos, omóplatos y maxilares que conservaban algunas piezas dentales, por lo que estimó que allí habían sido enterrados al menos dos individuos en una antigua época.

LOS ENTREGO EN LA COMISARIA

El vecino retiró del lugar todos los restos que pudo hallar y los depositó en una caja ese mismo día pero recién ayer, luego de comentarle el hecho a Jorge Savorido, un veterinario amigo, decidió llevarlos a la Comisaría de ese distrito, a cargo de comisario inspector Carlos Ayuso.

El jefe de la dependencia labró el acta correspondiente, puso en conocimiento de este hallazgo al juez de instrucción Waldemar Villa, pero además solicitó la colaboración de un historiador de la zona, Osvaldo Tola, quien fue el que evaluó el origen de los restos, con lo cual se disiparon algunas versiones que habían comenzado a circular en algunos ámbitos de la comunidad, las cuales aludían a restos de un marinero ruso que fue dado como desaparecido en esa ciudad hace pocos años.

Al cierre de esta edición, queda por definir el destino que se le otorgaría a los restos, aunque se presumía que los mismos podrían quedar a resguardo en el museo “Mario Brozowsky” de esa misma localidad.

Comentá la nota