Daniel es un vecino de nuestra ciudad, que tiene 38 años, y convocó a los periodistas de LA RAZON para denunciar que el domingo a la madrugada, luego de haber sido aprehendido por una contravención en el Club 22 de Octubre fue trasladado hasta la Comisaría de la localidad de Moquehuá donde habría sido brutalmente golpeado por un efectivo policial.
-¿Por qué fue aprehendido?
-Estaba en una peña y la policía me llevó por una contravención. Nadie me golpeó en el lugar y no me hicieron un precario médico. Desde la Comisaría de Chivilcoy me derivaron a la de Moquehuá, porque me dijeron que no alojan a contraventores. Cuando llego a Moquehuá, me sientan en una silla, estaba la Oficial Guadalupe Fernández, y viene un policía y comenzó a golpearme.
Tengo tres costillas fisuradas, los pómulos con hematomas, tengo las muñecas y los pies con ampollas porque me pusieron las esposas y una parte de la cabeza no la siento. Tengo los borcegos –que utilizan los policías- marcados en la espalda.
Hice una denuncia penal y mañana (por hoy) voy hacer un Hábeas Corpus para que no me molesten. En realidad tengo mucho miedo.
-¿Reconoce a la persona que lo golpeó?
-No sé cómo se llama, pero si la veo la reconozco.
-¿Le decían por qué lo golpeaba?
-Hay cosas que no puedo decir, pero figuran en la causa. La Fiscal me dijo que lo que me decían lo mantenga reservado. Yo soy conocido de Nicolás Lemmos (el único detenido por el doble homicidio ocurrido en Moquehuá en el mes de octubre del año pasado).
-¿Por qué lo agredieron?
-No sé.
-¿Después lo trasladaron a la Comisaría 1ª?
-Sí. Hablé con el Comisario de Moquehuá pidiendo una explicación y me dijo que no tenía justificación lo que me habían hecho. Cuando volví a Chivilcoy me encontré con dos contraventores, cuando horas antes me habían dicho que no se podían alojar contraventores. Eran dos chicos oriundos de San Vicente que están trabajando en una empresa local.
No sé realmente por qué me llevaron a Moquehuá.
Cuando me trajeron a Chivilcoy me llevaron al Hospital Municipal para hacerme una placa, por la paliza, pero nunca me la dieron.
Quedé en libertad el domingo a las 4 de la tarde y mi hermano me llevó a la noche al Hospital donde me volvieron hacer las placas, las cuales se las entregué a la Fiscalía.
-¿Desde cuándo conoce a Nicolás Lemmos?
-Trabajaba en la seguridad en la Confitería Brini cuando entable la amistad. Cuando estaba alojado en la Comisaría le llevé algunas gaseosas y paquetes de cigarrillos.
Iba a la Comisaría por la amistad que tenía. También conozco a Carlitos (padre de Nicolás Lemmos).
Yo quiero que se aclare todo porque parece la época de la dictadura. Tengo las marcas de las esposas en las manos y pies y de los golpes en mi espalda.
-¿Ud. tiene antecedentes policiales?
-Sí, fue un error que cometí, pero ya lo pagué. A la sociedad y a la justicia no le debo nada. Opté por cambiar mi vida, por ser un ciudadano y formar una familia para vivir en paz, por lo que no se justifica lo que me hicieron.
Quiero que se investigue a fondo y que el policía que me hizo esto lo pague de alguna manera.
Comentá la nota